Rioboo, alcalde hasta el lunes

Toni Silva CULLEREDO / LA VOZ

FIRMAS

CESAR QUIAN

A los tres meses de incorporarse al gobierno, toma el mando del Ayuntamiento por descanso de Julio Sacristán

16 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Cien días después de incorporarse al gobierno local de Culleredo abrazando las siglas del PSOE, el exlíder de APdC, José Ramón Rioboo, es el alcalde del municipio desde ayer y hasta la medianoche del domingo. Así lo ha dejado firmado el regidor titular, Julio Sacristán, quien se ha tomado este largo puente de vacaciones. Así, Rioboo se estrena en las funciones de cabeza del Concello en unos días teóricamente tranquilos. «Lo que más abunda son las fiestas, estaré en las de Celas, Boedo y también en Almeiras, donde habrá una celebración del equipo de fútbol», explica José Ramón Rioboo, que tendrá que fusionar su agenda habitual de teniente de alcalde con los compromisos de Sacristán.

Su papel de alcalde, que expira el próximo lunes, sí le obligará a modificar su horario. «Como responsable de Seguridad Ciudadana siempre paso por otros puntos del Concello antes de venir a la casa consistorial, por eso no suelo venir muy temprano por el despacho», señala. Pero eso cambiará hoy, ya que prevé entrar en el edificio «a las siete y media de la mañana».

Dos bodas en tres días

Y doce horas después, también en calidad de alcalde, Rioboo casará a dos vecinos de Culleredo en las instalaciones municipales, para luego acudir al convite. «Y el domingo tengo otra a las dos de la tarde», añade el concejal que no es nuevo en las lides matrimoniales. Precisamente lleva más de tres meses en un enlace político que pilló con el pie cambiado al resto de fuerzas políticas, cuando se incorporó al Partido Socialista que gobernaba en Culleredo. «La valoración es positiva. Creo que nos hemos coordinado bien estos tres meses. Este acuerdo e integración va a funcionar y los grandes beneficiados serán los ciudadanos», sentencia. «Claro que le hemos criticado en la oposición, pero cuando hay una afinidad política es más fácil conjugar los proyectos. En todos los matrimonios hay que ceder algo para llegar a un buen acuerdo», indica.