Pastelería Ramos, uno de los establecimientos más emblemáticos de Ferrol
02 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Confitería Ramos, pastelería y heladería. Uno de los establecimientos más emblemáticos de Ferrol, que abrió sus puertas en el año 1946 y pertenece a una familia cuya tradición pastelera se remonta al siglo XIX.
«En nuestra familia, como quien dice, nacimos todos en un saco de azúcar», dice Rosa María Ramos, dueña de la confitería, aunque quien lleve el negocio en la práctica sea su hija Carolina Seijoso.
«La familia ya tenía una pastelería en la provincia de Palencia sobre 1820, pero fue mi padre, Bernardino el que trasladó el negocio a Ferrol», explica la señora Ramos. Esta tradición pastelera que se ha mantenido durante generaciones fue incrementada también a mediados del siglo pasado cuando Bernardino Ramos compró en Inglaterra una de las primeras máquinas de helado de Galicia, y a partir de ese momento la confitería ha intentado no desprenderse de este legado, como cuenta Rosa, ni del que dejaron los anteriores pasteleros de la familia: «Mi abuelo dejó escritas todas sus recetas, y las conservamos casi todas, muchas se siguen haciendo a día de hoy».
El negocio Actual
En la actualidad, y después de pasar por varios cambios a lo largo del siglo pasado, Ramos cuenta con seis empleados y tres locales, dos de ellos solamente de venta, ya que la elaboración de los productos se lleva a cabo en el establecimiento de la calle Real.
Carolina Seijoso Ramos es quien dirige la confitería en la actualidad y desde 2010, aunque siempre ha estado metida entre harina y tarros de cacao.
Asegura que la filosofía de la confitería es hacer el producto de manera artesanal, con productos de calidad y lo más naturales posible, aunque hoy en día el negocio se beneficia de avances como amasadoras eléctricas y cámaras de frío. «Intentamos trabajar como se trabajaba antes, y nos apoyamos mucho en nuestras recetas clásicas, aunque también tratamos de innovar», afirma Carolina. A veces no hay más remedio, porque también realizan tartas y pasteles por encargo a gusto del cliente, pero las grandes estrellas de la confitería siguen siendo el helado de nata y fresa y las milhojas de merengue. Esta temporada ofrecen también helado de yogur, pero manteniendo una elaboración artesanal.
«La tradición es importante», dice Rosa Ramos, «pero también hay que tener visión. Mi padre dijo que el futuro estaba en el frío, y no se equivocó».
Pastelería y heladería ramos
«Intentamos elaborar nuestros productos tal y como se hacía antes»