Aplazado el juicio por trato degradante al concejal Gonzalo Pérez Jácome a la espera de que la policía identifique al autor de la agresión
09 jul 2013 . Actualizado a las 06:00 h.Tendrá que trabajar algo más la policía. Por si fueran pocos los problemas de orden público y seguridad a los que ha de enfrentarse en el día a día, deberán tratar de identificar al «señor de chaqueta roja», como lo conoce Gonzalo Pérez Jácome, que escupió a la cara del concejal -ante testigos y sin ocultarse a las cámaras- el 28 de septiembre del 2012. Aquel día se celebró el pleno en el que Francisco Rodríguez presentó su dimisión como alcalde. En la praza Maior eran muchas las personas que habían acudido para mostrar su apoyo a «o noso Paco». Y hubo quien aprovechó la ocasión para censurar con insultos la actuación de los concejales del PP y de Democracia Ourensana (DO). La mayoría de los destinatarios del disgusto popular se limitó a dejar patente su disgusto, pero Gonzalo Pérez Jácome fue un paso más allá y denunció lo ocurrido. Aportó un vídeo con la grabación de los incidentes y, además, dio el nombre de una persona, según ayer aclaró en el juzgado, sin saber cuál era su grado de intervención en el episodio, ni siquiera si era correcta la identificación. Dejaba ese trabajo en manos de la policía. Ayer, tan pronto se encontró en el palacio de Justicia con la persona que iba a ser juzgada como presunta autora de una falta de tratos degradantes, su reacción fue instantánea. «No es él. Ese señor no es el que me escupió», dijo a la jueza, sin esperar siquiera a que le preguntaran. «Me insultó: ese señor me insultó, pero no es el que me escupió», recalcó Pérez Jácome.
El concejal insistió en que el día del pleno, a la salida, había sido insultado. Y que un señor de chaqueta roja, que llevaba lo que él identifica como una cámara de vídeo, le escupió a la cara tan pronto como llegó a la praza Maior tras el pleno.
Antes de que se hubiese cumplido medio año de los incidentes, ya con los ánimos calmados, el día 26 de marzo del 2003 y después de que le «hubieran dado el nombre» de uno de los presuntos participantes en el incidente, acudió el portavoz de DO a denunciar lo ocurrido. Dio el nombre, afirma ahora, con reservas. Lo fundamental era el vídeo para que la policía confirmara e identificara al autor del escupitajo.
Juicio rápido
No duró ni cinco minutos el juicio, suspendido a la espera de que la policía abra una nueva investigación e identifique a la persona a quien el concejal quería denunciar, aunque sin saber su nombre ni apellidos.
El abogado del denunciado, con el trabajo de defensa prácticamente hecho tras ser exculpado por el denunciante, aclaró que efectivamente su cliente no había agredido al concejal. Iba a ser su línea de defensa, según indicó ante la jueza, de quien pidió, además, que la sentencia que en su momento declare inocente a quien ayer aparecía como denunciado. El concejal se lo puso fácil, además.
Al margen del resultado de las investigaciones policiales para identificar al autor del escupitajo, Pérez Jácome dijo que no iba a denunciar ni reclamar nada al hombre a quien encontró ayer en el palacio de Justicia, que había entrado como denunciado y salió libre de cualquier cargo. Queda ahora que desde el juzgado oficien a la policía para identificar al presunto autor del incidente. Y que se celebre el juicio, si acaba teniendo nombre y apellidos el hombre que el 28 de septiembre del 2012 se dirigió hacia el concejal de DO cuando este llegó a la praza Maior, tomó impulso, le escupió a la cara y siguió grabando imágenes como si tal cosa.
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