La coreografía «Vacuo», que creó en 2007, se verá el 9 en Compostela
07 jul 2013 . Actualizado a las 06:00 h.La tercera edición de Corpo (a) terra, el Festival de danza e artes do corpo de Ourense, ya es historia. Clausurado hace unas horas, en la oferta de este año contó con una presencia destacada la coreógrafa, bailarina y directora Maruxa Salas (Ourense, 1976). Un montaje suyo, Vacuo, fue programado por el Concello de Ourense coincidiendo con el festival -el viernes se representó en el auditorio-, partes del mismo se pudieron ver en la gala de clausura y la propia Maruxa Salas estuvo ayer en el claustro de San Francisco con SóLODOS, la compañía que comparte con Erick Jiménez. Licenciada en danza por el Instituto Superior Alicia Alonso, de Madrid, cursó la carrera de ballet clásico de la Royal Academy of Dancing, de Londres, y del Conservatorio Profesional de Danza de Madrid. Atesora múltiples e importantes premios en su carrera y Vacuo, coreografía del 2007, fue la primera producción del Centro Coreográfico Galego.
-La mayor parte de sus trabajos han recibido importantes premios ¿qué papel han jugado en su carrera?
-En principio valoras el reconocimiento, te sientes satisfecha por lo conseguido. Aunque con el paso del tiempo lo que compruebas es cómo los premios te han servido para conseguir una proyección y una relevancia mayor en tu trabajo. Y para abrirte caminos que a lo mejor no contabas recorrer.
-¿Con cuál se quedaría?
-Todos tienen su importancia, pero tengo un cariño especial al que me concedió la SGAE, que me permitió coreografiar con el Ballet Nacional de Cuba y estar con Alicia Alonso. Fue muy enriquecedor. Y eso facilito que, por ejemplo, dos montajes míos coincidiesen en Costa Rica y Cuba (Vacuo y Didenoi).
-¿Cómo valora el regreso de «Vacuo» a Galicia en versión costarricense?
-Con mucha ilusión y una enorme satisfacción. La Compañía Nacional de Danza de Costa Rica lleva un año entero rodando con el montaje y, tras pasar por Ourense, el día 9 estaremos en Santiago. Y han conseguido un espectáculo muy gallego y con una calidad excepcional: la música es de Berrogüetto, los textos son en gallego y las 16 personas que participan en Vacuo lo bordan porque tienes la sensación de que es algo hecho aquí. Son unos excelentes profesionales.
-En las fiestas se abría al público el claustro de San Francisco y usted ha sido la primera ourensana que ha actuado allí.
-Cuando surgió la posibilidad ni lo pensamos. Fue un lujo poder bailar allí. La coreografía de Erick Jiménez y mía no era para ese espacio, pero trabajamos mucho para adaptarla al lugar, para meter el claustro en la coreografía. El objetivo era fundir la danza y la arquitectura y estuvimos trabajando muchos días en el claustro para conseguir nuestro objetivo.
-¿Mereció la pena?
-Sin ninguna duda. Y para mí, como ourensana, es un orgullo poder ofrecer allí mi trabajo y vivir esa experiencia.
«Los premios te sirven para ir posicionándote profesionalmente en tu carrera»