Los viajeros de media distancia y del Alvia fueron trasladados a autobuses
03 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Un tren de mercancías averiado en la línea Curtis-Oza-Cesuras alteró ayer por la mañana la circulación ferroviaria hacia A Coruña. La alerta se produjo a las 09.50 horas y, tan solo diez minutos más tarde, los 34 viajeros del tren hotel que cubría el trayecto Barcelona-A Coruña eran informados de que debían realizar un transbordo en la estación de Curtis, para allí seguir en autobús hacia su destino.
El mercancías averiado obstaculizaba el camino -es una única vía- y afectó a otros dos trenes: el de media distancia que viajaba entre Monforte y A Coruña, con 24 ocupantes, y el Alvia Ferrol-Madrid, que solo llevaba cuatro. Estos últimos prefirieron esperar -durante 25 minutos- a que retirasen la máquina dañada para poder continuar su viaje, mientras que los usuarios del de media distancia también bajaron en Curtis y siguieron en autobús. En total, fueron 64 los afectados, según informó Renfe.
Los trabajos para desatascar la vía férrea se prolongaron durante algo más de una hora, hasta pasadas las once, y fue necesario usar una locomotora para arrastrar el convoy dañado.
En el caso de los usuarios del tren hotel, el incidente no causó apenas retraso en la hora de llegada a A Coruña: tras apearse en Curtis, donde esperaron un corto período de tiempo, los afectados tomaron el autobús a las 10.20 horas y entraron en la estación coruñesa a las once, diez minutos más tarde de la hora fijada en los billetes de los viajeros. «Coges el tren para no ir por carretera y mira», valoraba uno de los 34 afectados. «Fixen moitas viaxes en tren e esta é a primeira vez que me ocorre», justificaba otra en el andén.
Sin muchas quejas, y más allá de cierto desconcierto inicial, puesto que algunos aún dormían en el momento en el que fueron despertados y avisados del transbordo, los viajeros fueron reubicados en el autobús. Este, finalmente, no se acercó a Betanzos, la única estación que faltaba por cubrir antes de A Coruña si el tren siguiese su trayecto normal. Ningún usuario llevaba ese destino, lo que evitó retrasos mayores.