El glamuroso mundo de Fernando Alonso, Hamilton y compañía también tiene cara B. Nos la descubre el vigués José Ramón Lorenzo, enamorado del deporte del motor
24 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.José Ramón Lorenzo (Vigo, 1974) demuestra en 300 páginas que la fórmula 1 también tiene cara B. La más desenfadada. Por eso viene de publicar Historias de la Fórmula 1: Fernando Alonso es más rápido... ¡que tú! en T&B Editores.
«Con un espíritu un poco friki y con un punto de humor negro intento dar una visión diferente de la F-1. Que no fuera la épica deportiva sino otra cosa, que lo importante no es llegar el primero, sino saber llegar», comenta el vigués de su primera publicación, que se centra especialmente en glosar los seis últimos años de Alonso, en los que no ha ganado nada.
El punto irreverente de la publicación no significa ni una pizca de animadversión hacía el deporte de los monoplazas. Al revés, adora la fórmula 1 desde mucho antes de que se convirtiera en una moda en España. «Me encanta desde pequeño y sé que es una perversión que no se puede justificar. Desde el año 86, cuando vi la pura estética de los coches, me enamoré», asegura. Tampoco es un detractor de Alonso, todo lo contrario: «Como piloto me parece gigantesco, el más completo en gestión de carrera y no es cuestión de patriotismo. Como persona, y lo cuento en el libro, en los últimos seis años ha ido creciendo haciendo exactamente lo que le parece a él. Sin pararse a pensar si cae simpático o no». Lo considera primo hermano de los gallegos «y una de las cosas más inteligentes que dijo Aznar es que los gallegos somos unos profesionales del resentimiento y Alonso como primo hermano guarda eso».
La ironía marca por completo el relato. Comenzando por el prólogo. Lorenzo hasta se ha buscado un Hamilton para el prólogo. No es Lewis el piloto, sino uno que encontró por Internet. «Existe el otro Hamilton, contacté con él por el Facebook y es muy cachondo». El verdadero no es santo de su devoción, pero sí le reconoce que «es un piloto que anima mucho las carreras».
Tampoco son una fábula los pasajes estrella de su libro. Por ejemplo, que cualquier persona se puede hacer experta de fórmula 1 en cinco minutos. «Como en la vida, en la F-1 hay que saber cuatro cosas. El primer capítulo del libro son las cosas que de verdad hay que saber. A veces los ministros de Economía no saben las cinco cosas que se dan en clases de fundamento y la F-1 a veces se pierde en lo que no interesa». ¿Pero sus puntos son verdad o cachondeo? «Son de cachondeo, pero como mi visión de la vida es desmitificar y no tomarse las cosas en serio, realmente terminan pareciendo importantes de verdad». Por eso no duda en repetir que lo más importante de un deporte con tanta audiencia «es saber llegar, a veces no necesariamente tienes que ser el primero, sino lucir tus valores ante millones de espectadores».
En su libro tiene tiempo para criticar con dureza a Vettel -«un tricampeón hacendando»- y para destripar las intrahistorias del paddock -«algunas son para no creérselas»-. La iniciativa triunfa en las librerías.