La residencia das Dores activa un programa de voluntariado

Javier Benito
j. benito LALÍN / LA VOZ

FIRMAS

Los siete jóvenes que participan en el programa con residentes y personal del centro geriátrico lalinense.
Los siete jóvenes que participan en el programa con residentes y personal del centro geriátrico lalinense.

Siete jóvenes de Deza, menores de treinta años, organizan actividades para fomentar la participación de los mayores

08 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Fomentar la participación de los residentes en todo tipo de actividades para ocupar su tiempo de ocio, además de favorecer su calidad de vida, e integrar a la vez a jóvenes y mayores. Son las premisas sobre las que se sustenta el segundo programa de voluntariado puesto en marcha el pasado lunes en la residencia Nosa Señora das Dores de Lalín, con la participación de siete jóvenes menores de treinta años de la comarca dezana.

Esta iniciativa, para la que la entidad está tramitando una subvención de la Xunta, se pretende prolongar hasta mediados de octubre bajo el lema Activa e integra a nuestros mayores en el entorno. Los voluntarios participantes tienen formación en diversos ámbitos profesionales, como el trabajo social, la educación social, pedagogía, educación infantil o psicología, además de contar con conocimientos complementarios relacionados con la atención al mayor o como monitores de tiempo libre. Además, algunos tienen experiencia profesional como psicólogos, auxiliares de ayuda a domicilio o educadores sociales, aunque también hay otras que tienen el primer contacto con la empresa.

El programa se inició con la participación de los jóvenes de forma desinteresada en turnos de mañana o tarde en el centro geriátrico lalinense. Llevan a cabo actividades de acompañamiento de los residentes, fomentando su participación en los grupos de conversación, talleres de estimulación cognitiva, entrenamiento de la memoria, gerontogimnasia, taller de música u otras iniciativas lúdicas como las sesiones de videofórum. También en otras propuestas fuera del centro, como paseos terapéuticos, visitas a puntos de interés de Deza o salidas a ferias locales, así como encuentros con residentes de otros centros, actuaciones del coro, salidas al cine o celebración de distintas fiestas, entre ellas la del San Xoán o la de la Tercera Edad y la de la Familia.

El programa posibilita que los residentes aumenten su participación en actividades e incrementen su actividad física gracias a la colaboración de los voluntarios. Además, se incentiva la integración de mayores y jóvenes, distanciados por la diferencia de edad pero que tienen en común desde tradiciones a la cultura que comparten. El intercambio de experiencias y conocimientos es otro aspecto a destacar de esta iniciativa de voluntariado juvenil. Los participantes podrán aprender de los residentes, además de lograr habilidades de comunicación y relación.