Enseñando a vestir Vírgenes

Mar García Balseiro
MAR G. BALSEIRO VIVEIRO / LA VOZ

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Juan López en las clases que imparte esta semana en Viveiro.
Juan López en las clases que imparte esta semana en Viveiro. x. f. R.< / span>

Juan López, vestidor de Linares, muestra en Viveiro cómo sacar partido al vestuario de las tallas

05 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Juan López jiménez vestidor de 15 cofradías del sur y de la virgen de la luz de viveiro

«No hay secretos, o si, el secreto es hacerlo con mucho cariño, y luego hay trucos que dan la experiencia de los años, pero las cosas hay que hacerlas con mucho amor, y más este tipo de cosas que implican también la espiritualidad.». Quien así habla es Juan López Jiménez vestidor oficial de Vírgenes y otros pasos de más de quince cofradías de Jaén, Granada y Sevilla, y también de la nueva imagen de la Virgen del Camino de la Luz.

El vestidor de Linares, unido para siempre a Viveiro a través de la hermandad de las Siete Palabras y de la familia Berdeal, aprovecha su estancia en la ciudad del Landro para enseñar a miembros de otras cofradías viveirenses cómo sacar partido al vestuario de las tallas viveirenses.

«Ha sido una sorpresa en mi vida que me enriquece», explicó sobre sus recién nacidos vínculos con Viveiro y Galicia. La Virgen de la Luz asegura que es «un bombón, y estoy muy feliz con todo lo que me está ocurriendo a raíz de esto».

¿Es diferente vestir una virgen para el norte que para el sur». El vestidor linense cree que «se ha arreglado bien, creo que he creado una cosa que vincula los dos lugares, ponerla bonita, elegante, pero sin aberturas excesivas, que aquí se que no gustan. Al fin y al cabo naturalidad, porque la imagen es muy natural, es una escultura de una mujer, con la espiritualidad que tiene». Así, las telas, asegura, «tienen que servir para aderezar la imagen, no para taparla, ni para convertirla en una cosa rara». Y esa es la labor de un vestidor, «no solo tener buen gusto poniendo las telas, sino saber en cada momento lo que tiene que hacer, dependiendo del momento y el sitio en el que esté».

Así, durante las clases que está impartiendo durante esta semana en el colegio de Inmaculada Niña, Juan López trata de transmitir a las vestidoras de Viveiro su experiencia acumulada durante 22 años. «Que ellas se fijen en detalles que pueden, sin variar el estilo, truquitos para ensalzar más la cara, para despejar más, buscar un volumen más bonito». Con ese objetivo, además de la teoría, trabajarán con el ropaje de las vírgenes viveirenses, «una forma de ver todo lo que se le puede sacar de partido a esa tela, y luego, con la experiencia que lo da todo en la vida, ellas trabajarán».