Sánchez de la Rocha y Grato Amor proponen una serie de correcciones en este emblema de la ciudad
26 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.José Sánchez de la Rocha, exprofesor de heráldica del Instituto de Historia y Cultura Militar y en el Instituto Luis Salazar, vinculado al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), junto a Grato Amor, vicepresidente de la asociación Amigos de los Pazos, ultiman la edición del libro Hidalguías del valle del Fragoso y su legado heráldico. En este extenso e intenso trabajo, que abarca más de seiscientas páginas, los dos expertos dedican un capítulo al escudo actual de Vigo, en el que realizan una análisis crítico, concluyendo que presenta una serie de errores importantes desde el punto de vista heráldico.
Antes de enumerarlos, los dos investigadores explican que la heráldica es un arte y una ciencia exacta en sus definiciones por lo que no se puede confeccionar un escudo sin tener en cuenta varias circunstancias. En este sentido, Sánchez de la Rocha y Amor recuerdan que el escudo de piedra que se sitúa sobre el busto del rey Juan Carlos I en la entrada de la casa consistorial viguesa -en la plaza en honor al monarca-, está mal plasmado porque tiene sobre él una corona ducal y no la real que debería portar tal como le corresponde.
Colores. En heráldica no vale todo. Es la premisa de la que parten los dos expertos en su análisis. En la heráldica española solo existen los metales oro y plata, y los colores azur (azul), gules (rojo), sable (negro), sinople (verde) y púrpura. Por el contrario, en el escudo vigués hay referencias al azul claro, azul marino, marrón, siena y blanco. Así pues, cuando se confeccionó el emblema vigués se cometieron varios errores de bulto.
Figuras. Las figuras existentes en el escudo de Vigo también comportan errores, a juicio de José Sánchez de la Rocha y Grato Amor. Vigo está representado como una isla y debería estar sobre una península o sobre tierra firme. El mar suele representarse con ondas de azur y plata para evitar que un color vaya sobre otro color, o un metal sobre otro metal. Por ello, tampoco es correcto situar un mar con franjas ondeantes de azul marino.
Olivo. El emblemático árbol también es objeto de apreciaciones. Dicen que debido a su frondosidad resulta imposible determinar a primera vista a qué especie corresponde. Por el contrario señalan que la heráldica moderna prefiere mostrar árboles con sus hojas y frutos más grandes que el tronco y las ramas para una mejor identificación
Proporciones. José Sánchez de la Rocha también critica las proporciones ya que no se ajustan a la medida clásica de las cinco partes de ancho por seis de alto. Este aspecto provoca una visión más alargada de los normal en el campo heráldico.
Propuesta. En su trabajo, todavía no publicado, José Sánchez de la Rocha y Grato Amor realizan su propia propuesta para el escudo de la ciudad. En campo de azur, zonada de sable y donjonada de otra torre, acompañada de un olivo de su color a la siniestra y de una venera de plata en el cantón diestro del jefe. Todo ello, sobre una península saliente de la siniestra y sobre ondas de plata y azur. Por timbre llevará una corona real.
ANÁLISIS escudo oficial