Un pez letal entre las pescadillas de los Mallos

Emiliano Mouzo A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

GUSTAVO RIVAS

La pescadería Seixo Branco compró en la lonja un fugu, un pescado que si no se sabe cocinar lleva a una muerte segura

17 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Se llama fugu o pez globo y si no vas entre dos y tres años a una escuela gastronómica japonesa a aprender a prepararlo ni se te ocurra comerlo, porque te mueres. Tampoco hay que preocuparse, porque el fugu suele vivir en mares tropicales y subtropicales y no suelen nadar en nuestras aguas, aunque de vez en cuando alguno sí que se mezcla con nuestras pescadillas o sardinas.

Una de estas criaturas nadaba el pasado jueves por aguas de la Costa da Morte, entre Camelle y Malpica, y, cómo no, enmalló en las redes de un pesquero. Para la tripulación era un bicho raro, pero por si acaso su rareza se convertía en un buen botín de pesca lo subieron a bordo y lo transportaron junto con otras capturas a la lonja de A Coruña.

En la lonja tampoco fue muy bien recibido, por extraño. El subastador incluso lo despreció y le dijo a un comprador que le diese algo por él pero que se lo sacase de delante. El cliente era Alberto, el dueño de la pescadería Seixo Branco, ubicado en la calle de San Vicente, en los Mallos.

Alberto tampoco conocía el fugu, pero un exportador coruñés, al que el Muro convirtió en un auténtico biólogo, le explicó que aquella pieza, de unos tres kilos de peso, si se comía sin saber prepararla podía matar a unas cincuenta personas y que no existía antídoto para salvarlos. Y Alberto le dio 5 euros al subastador y se lo llevó para su pescadería de los Mallos: «¡No, no quiero matar a mis clientes! Es para decirles que el mejor pescado está en nuestros mares... y en Seixo Branco, claro», dijo.

Hasta mató a un actor

El pez fugu es uno de los platos favoritos de los japoneses... De los japoneses que puedan pagar hasta 200 euros por una pequeña porción. Aprecian su carne por su textura entre crujiente y carnosa y por su raro sabor. Pero también valoran mucho el alto riesgo -incluso poder morirse- que implica saborearlo, porque el fugu lleva en su interior, sobre todo en hígado, ovarios y piel, uno de los venenos más peligrosos del mundo: la tetradotoxina, 1.200 veces más venenosa que el cianuro, que mata al ser humano por asfixia.

Por eso que para saborear el fugu, ante todo, hay que confiar, pero bien, en el cocinero, y aun así, ¡cuidado!, porque el actor de teatro tradicional Mitsugoro Bando VIII, nombrado por el Gobierno japonés «tesoro nacional viviente», murió en enero de 1975 por comer hígado de fugu en un restaurante de Kioto.