En esta época se ven en la zona diversas especies de plantas poco comunes
08 may 2013 . Actualizado a las 06:00 h.A medida que avanza la primaveral, la variada flora del valle de Lemos sigue ofreciendo sorpresas. Entre las plantas que crecen en la zona hay una serie de especies poco comunes, que surgen en puntos muy localizados y en comunidades reducidas, pero que aportan notables toques de color y de interés científico. Una pequeña representación de esta flora singular puede verse en las imágenes de la derecha, tomadas en diversos lugares de Monforte.
Entre estas especies se encuentra el asfódelo (Asphodelus albus, en gallego abrótega o abrotia), que se está generalizando en muchas zonas debido a su alta capacidad de reproducción. Antes no era muy conocida, a pesar de verse con regularidad en praderías de media y alta montaña. Ahora ya es normal verla a bajas cotas en la mayor parte del territorio gallego. Abunda en los terrenos degradados o abandonados, especialmente si han sufrido incendios. El rizoma de la planta -parte subterránea o tubérculo- es tóxico si se consume en crudo y su fermentación produce alcohol. En Monforte es común en la zona de As Lamas, donde crecen cientos de ejemplares.
Bulbos comestibles
El jacinto comoso. también llamado nazareno por su llamativo color violeta (Muscari comosum), prefiere suelos moderadamente secos. Pertenece a la familia de las liliáceas. Sus bulbos se parecen a los de la cebolla, aunque son más pequeños y rojizos. Una vez cocidos se pueden conservar en vinagre y son muy apreciados en Italia y Grecia. Tiene dos tipos de flores. Las situadas en la parte inferior -a lo largo del tallo, de color verde violáceo- son las fértiles. Las de la parte superior son estériles y se agrupan formando una inflorescencia racimosa de un fuerte color azul-violeta. Una vez secas, desprenden un agradable olor a fresas. La planta de imagen fue fotografiada cerca de la vieja fábrica de cerámica El Castelo, donde crecen varias decenas de ejemplares.
Otra planta que se deja ver en la zona, pero en reducida cantidad, es el sello de Salomón (Polygonatum odoratum, en gallego soldaconsolda). Sus flores son hermafroditas y desprenden un perfumado olor. Los brotes jóvenes se utilizan como sustitutos de los espárragos en países como Turquía y el rizoma se usaba en medicina popular como analgésico, diurético y para dolencias intestinales. También se decía que servía para soldar huesos rotos, de ahí el nombre gallego.
Una planta que suele pasar desapercibida por su pequeño tamaño es la Serapias lingua o gallos (en gallego crista de galo), de la familia de las orquídeas. Su hábitat normal las praderías, los lugares abiertos y las zonas de matorrales, donde forman amplias poblaciones.