La vilagarciana acudirá al próximo Mundial tras su espectacular temporada
05 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Las películas de Bruce Lee llenaron en la década de los 70 del pasado siglo la geografía española de gimnasios repletos de adeptos al hombre que más ha hecho en la historia por la promoción de las artes marciales. Muchos eran los que querían convertirse en el Bruce Lee de Occidente. Y aunque ese sueño por tantos compartido acabó desvaneciéndose, el impacto del maestro/deportista/actor sembró la pasión por las disciplinas tradicionales orientales, y las derivaciones que de estas fueron surgiendo de la mano de renovadores como el propio Lee.
Abierta la espita, Hollywood continuó con el filón en las décadas posteriores, acumulando una extensa filmografía que ayudó a acercar, con mayor o menor rigor, las artes marciales a las nuevas generaciones. Laura Barcala Alfonsín (Vilagarcía, 13 de junio de 1997) es una de las hijas de ese fenómeno cinematográfico. Y al contrario que muchos de aquellos entusiastas y voluntariosos discípulos del gran maestro del Kung Fu de cada tiempo -Lee, Carradine, ¡Chuck Norris! ...-, Barcala acabará convertida en cinturón negro. El que aguarda poder ganarse en noviembre en Almuñécar, Granada, en el examen del Consejo Superior de Deportes. Tendrá cumplidos 16 años. Y si no es entonces, el cinturón negro primer DAN se antoja una mera cuestión de tiempo para la más firme promesa del Club Kenpo Vilagarcía, que vista su sana ambición, a buen seguro acabará su carrera bastante más cerca del noveno DAN.
Su currículo deportivo en los últimos seis meses no permite albergar la menor duda. Campeona gallega y española de kata de manos vacías, armas, defensa personal y combate en la categoría 14-15 años femenina, y subcampeona de Europa de manos vacías y armas. Estas dos últimas son sus especialidades preferidas, explica la joven vilagarciana. En la primera «podo usar toda a miña técnica, e en combate libero tamén adrenalina, e a enerxía que levo dentro».
Pero, ¿qué es el kenpo? «O kenpo é un arte marcial baseado na defensa persoal, na que aprendemos a defendernos sen facernos dano», recita Laura como la buena discípula que está demostrando ser bajo las órdenes de Mario Hermo. Un referente que hace cinco años le hizo abandonar el taekuondo, en el que evolucionó desde los 3 a los 10 años.
«Deixeino polo Kenpo porque me gustou máis. Atopei moi bos compañeiros, un bo adestrador e mestre, gustáronme bastante os métodos. E pareceume unha arte marcial moi completa. Vía que tiña de todo. Aprendíache a moverte, a defenderte, axilidade mental...». Y educación como persona. «Sempre hai que ter respecto cara o teu contrincante».
Tres años de iniciación llevaron a Laura a la conclusión de que quería rendir más alto en el mundo del Kenpo. ¿Cómo? «Poñéndome máis en serio». Entrenándose unas cinco horas semanales en su club, y las que va encontrando en su día a día en casa. «Vivo por e para o Kenpo».
De aquella niña apasionada de las películas de Kárate Kid queda la ilusión. Ilusión que va graduando sin horizontes lejanos. Su sueño, dice, «sacar o cinto negro, e poder competir no Mundial do 2014». Su entrenador confirma que estará allí.
mirando al futuro laura barcala alfonsín