Más de 2.300 personas vivieron de ella en otro tiempo. Plataforma y cofradía piden su recuperación, como un motor económico y de ocio
25 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Quedan lejos los tiempos en los que el marisco salía de la ría de O Burgo a toneladas. Entonces se necesitaban carretillos para sacarlo, pero ese mismo estuario es desde hace más de diez años «a vergoña» por la que claman entidades ecologistas, cofradía y Plataforma en Defensa da Ría. Hablan de una zona «completamente morta». Sus denuncias llegaron a la Unión Europea. Ahora, la mirada está puesta, sobre todo, en Bruselas.
¿Qué se denuncia y cuál es la postura de las Administraciones?
Fundamentalmente, se denuncia la existencia de unos lodos que llegan a alcanzar metro y medio en algunas zonas. Fuente de degradación, de reducción (o desaparición) de bancos marisqueros, pero también, según dijo en reiteradas ocasiones Luís Dopico, asesor de la cofradía, el peligro. «Falo de risco físico. Os que máis tentación poden ter de baixar á ría poden ser os nenos. Detrás dunha pelota, por exemplo», aseguró recientemente. La Xunta diferencia entre el problema de los lodos -sobre él remite a Fomento y al estudio que este ministerio encargó al Cedex para la caracterización de los fangos- y la contaminación de las aguas. Reitera, en relación a este último punto, que se han eliminado los vertidos a la ría y que el 99,3 % de las aguas residuales generadas en su entorno van a la depuradora de Bens. Los análisis, explican, certifican la calidad de las aguas. Fomento, por su parte, insta a esperar los resultados del análisis del Cedex para decidir qué hacer con los lodos, mientras que la UE tendrá que pronunciarse en breve, una vez que la Comisión de Peticiones emita su informe.
¿Qué se ha perdido?
Hace unas tres décadas, eran más de 2.300 personas las que vivían directamente de la ría. Hoy quedan unos setenta profesionales de a pie y algo más de treinta de a bordo. Es decir, un 4 % de lo que hubo. Veinte años atrás, un 85 % del estuario era productivo; ahora, un 20 %.
¿Qué se demanda?
La retirada de los lodos, el dragado integral. Cofradía y plataforma defienden la viabilidad de la medida. Piden que la ría vuelva a ser la fuente de riqueza que era. También, su aprovechamiento para ocio y deporte.