Cinco hospitales españoles, entre ellos el Xeral de Vigo, han creado unidades para seropositivas en las que las propias enfermas se ayudan, dicen, a «curar el alma»
22 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La infección por el VIH es mucho más que una enfermedad crónica que deprime el sistema inmune. En las consultas médicas se controla la carga viral, se pautan tratamientos antirretrovirales y se vigila la enfermedad. Pero hay también una carga incontrolable. «Se puede vivir con VIH y con una calidad de vida similar a la de quien no lo tiene, pero hay una carga emocional muy potente», asegura Xulia Alonso, que porta el virus desde el año 1986. Se refiere al estigma, esa presión social y personal, esa culpa constante, ese ¿y qué haría?, esas miles de explicaciones.
Para luchar contra esa carga no viral, acaba de nacer en el Complejo Hospitalario Universitario de Vigo una unidad específica para mujeres con VIH, que solo otros cuatro hospitales de España han creado. Es una especie de grupo de autoapoyo. Solo se reúnen las enfermas, sin médicos. En el grupo de Vigo son doce, coordinadas por Xulia y Cándida. «No tenemos nada en común, solo la infección y la experiencia de vivir con ella», explica Xulia.
Pero esa experiencia es fundamental. Ella compartió su condición de seropositiva con sus amigos. Incluso escribió un libro -Futuro imperfecto, Galaxia (2010)- y ha impartido charlas en colegios. «Nunca me avergoncé», dice. Pero una cosa es contarlo y otra compartir una experiencia emocional.
Para eso nació el grupo, dentro del programa She, que tiene un punto de partida: «Vivir con VIH es más difícil para las mujeres», resume la doctora Celia Miralles, de la consulta de sida del Chuvi, que da apoyo externo al grupo de mujeres y que fue la encargada de ponerlo en marcha. Hay varias razones que demuestran su afirmación: mayor impacto psicológico; mayor miedo al rechazo; la inhibición de las relaciones afectivas, que en las mujeres son más necesarias, y un impacto evidente sobre la fertilidad y el deseo de maternidad. Además, ellas son más propensas al contagio. Las mujeres son, pues, más vulnerables. En el mundo son aproximadamente la mitad de los seropositivos. En Galicia, en torno al 25 %.
La unidad de mujeres con VIH empezó a principios de año después de recibir formación en el 2012. Ya están tratando de montar otro grupo. Se reúnen cada dos semanas y tratan unos materiales publicados con la colaboración del laboratorio Bristol-Myers Squibb. Además hay un grupo científico en toda Europa, que integran los médicos.
En la consulta de VIH del Chuvi, ubicada en el Hospital Xeral, tienen alrededor de 1.200 casos activos en seguimiento. Celia Miralles advierte de que ya no hay percepción de riesgo del virus, que se transforma en sida cuando su portador contrae una de las 28 enfermedades oportunistas asociadas. «El 95 % de las infecciones en Galicia son por vía sexual, la mayoría homosexual, y esas se pueden evitar con un preservativo», recuerda la doctora. Xulia echa de menos las campañas de los noventa, el «Póntelo, pónselo», que frenó la pandemia.