Carmen, hermana de la olímpica Bea Gómez, se inició en la natación y ahora apunta alto en el triatlón pese a llevar menos de un año compitiendo
21 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El éxito en el deporte suele ser resultado de una combinación de talento y trabajo duro. Pero en ocasiones, se demuestra que la genética también juega un papel fundamental. Así, no es extraño ver a deportistas que destacan en la misma disciplina en la que antes lo habían hecho sus padres, o hermanos que comparten equipo al máximo nivel. Pero lo que no es tan habitual es que se decanten por diferentes modalidades y se conviertan, cada uno, en referencia en sus respectivos deportes.
Las hermanas Gómez Cortés son un ejemplo de este último caso. Con solo 17 años, Bea sorprendió el año pasado clasificándose para los juegos de Londres en natación, y hace menos de un mes se consagró como al lograr tres mínimas para el próximo Mundial de Barcelona. Y ahora es su hermana Carmen, de 15 años, la que empieza a mostrar sus credenciales como triatleta tras menos de un año compitiendo en esta disciplina.
Sin embargo, la trayectoria deportiva de Carmen comenzó mucho antes. Se inició en la natación junto a su hermana con 6 años en el Galaico, con el que sigue compitiendo. Pero, años después, descubrió que poseía un gran potencial todavía por explorar. «Cuando hacía natación, a principio de temporada corríamos, y mi entrenador me dijo alguna vez que lo hacía muy bien y que sería buena en triatlón. Así que probé, me gustó, y hasta hoy», cuenta Carmen.
La apuesta por esta nueva disciplina no tardó en dar frutos. En julio del año pasado fue convocada para una concentración en el Centro de Tecnificación, y al final de la misma, participó en su primera carrera en Pontevedra. ¿Resultado? Carmen ganó en categoría cadete y absoluta. Desde entonces, la pasión por el triatlón corre por sus venas.
En septiembre Carmen ingresó en el Centro de Tecnificación, donde convive con su hermana, de la que se declara «muy orgullosa». Y además, supone un gran apoyo para ella. «Me ayuda mucho, sobre todo con la natación. Es mi ejemplo», reconoce. Durante este primer curso, el objetivo es mejorar en las disciplinas en las que cuenta con menor experiencia, y su progresión va por buen camino. «La bici no era lo mío, aunque este año ya hice tercera en el duatlón de Lugo. Al principio no me gustaba mucho, pero cada vez me gusta más», cuenta Carmen. Aunque no tiene reparos en señalar cuál es su fuerte. «Nadar, sin duda», dice.
La próxima semana afrontará su primer gran test, en el Campeonato de España de Duatlón. «A ver qué tal sale, porque al no tener que nadar... El objetivo es no quedarme muy atrás en la bici. Y luego, lo que salga», apunta.
A largo plazo, todavía no se marca metas. Pero, después de vivir la experiencia olímpica con su hermana, es indudable que le gustaría protagonizarla en primera persona. Río 2016 quizá sea pronto para ella. Pero es posible que en 2020 la saga Gómez Cortés cuente con dos bazas para alcanzar la gloria.
desde la base. La promesa