Mientras Pachi Vázquez y Barcón se piden mutuamente el relevo, el alcalde insiste en que «tienen un problema gordo»
20 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Atrás quedaron los tiempos en que Pachi Vázquez, recién tomadas las riendas del PSdeG tras la debacle electoral del 2009, ratificaba a Mar Barcón como número 2 del partido y esta le devolvía el gesto calificándolo de «referente político». El alineamiento de la hoy portavoz municipal con la corriente de críticos al secretario general de los socialistas gallegos y la inflexibilidad de este al aplicar la norma una persona, un cargo para devolverla a la política local abrió una guerra poco disimulada entre ambos, que acabó por estallar públicamente esta semana, ante la cercanía de las primarias en las que el PSdeG renovará su liderazgo.
El primero en abrir fuego fue Vázquez, que advirtió de «un problema gordo» en el socialismo local, a cuya dirección achacó la caída de voto que dejó a la formación como tercera fuerza en la ciudad en las autonómicas. Habitualmente reticente a valorar temas orgánicos, en esta ocasión Barcón no esquivó los envites y le espetó a su secretario general que la primera renovación necesaria era la suya.
El enfrentamiento se produce tras los movimientos orgánicos de los últimos días, en los que, después del paso atrás dado por José Blanco en la carrera por liderar el PSdeG, Barcón evidenció su apoyo a la plataforma Novo Socialismo Galego, que lidera Iván Puentes, mientras Vázquez sigue sin aclarar si pretende sucederse a sí mismo. En la guerra intercedió el diputado José Luis Méndez, hombre de confianza del secretario general de los socialistas y enfrentado a la portavoz municipal en la batalla por las riendas de la agrupación local, Méndez aseguró que los socialistas todavía tienen tiempo para construir una alternativa al gobierno de Negreira, siempre que «acierten» con la persona para liderarla. El alcalde fue ayer el último en terciar en la polémica, apuntalando la impresión de Vázquez: «Tienen un problema gordo, pero no pueden querer curarlo a costa de los coruñeses».