La exportación es la salida que muchas bodegas gallegas están encontrando a la crisis económica que vive el mercado español. Prueba de ello es que, durante el pasado ejercicio, las ventas en el exterior de Rías Baixas crecieron notablemente. Así lo ven también en Viña Almirante y en Jesús Nazareno. «A exportación é a táboa de salvación das adegas galegas», explica José Estévez.
Trescientos cincuenta socios tiene la cooperativa Jesús Nazareno, ubicada en O Barco. Produce un mencía y un godello de los que elabora, en total, 1,7 millones de botellas. Menos cantidad, alrededor de 400.000 botellas, elaboran en Viña Almirante, una cooperativa formada por ochenta productores con cuarenta hectáreas de terreno propio ubicadas en Portas.
«Xa temos unha delegación propia en México e acabamos de estrearnos en Venezuela. En Brasil levamos dende o 2007», explican en Viña Almirante. Solo en el primer trimestre de este año, las ventas de esta bodega en el exterior suponen el 77 % del total de su producción. «Anualmente, supoñen máis do 40 % da colleita», explica Estévez. Lo tiene muy claro «a exportación está sendo a nosa salvación contra a crise». Y considera que en Sudamérica todavía queda mucho mercado por abrir. Asegura que en estos países «está crecendo moito a cultura do viño. Antes en México só había cervexa. Hoxe todos os restaurantes teñen viño». Tras el éxito de su operación en Brasil, Viña Almirante aspira a buscar también un hueco en el mercado asiático. Otro espacio que también están explorando para llevar su albariño a países como China o Japón, donde ya hay algún Rías Baixas.