Desarrollo a golpe de talonario en el Campo do Escaravello de Laxe

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu CARBALLO / LA VOZ

FIRMAS

Durante años los gobiernos locales han querido vender la franja litoral

17 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El caso de la finca Cabo da Area o el conflicto del campo de fútbol de Laxe no es nada nuevo en la localidad. Los sucesivos gobiernos locales han querido aumentar sus ingresos a base de vender terrenos municipales en la costa.

¿Por qué hay terrenos municipales en el campo do Escaravello?

Esa finca, cuya superficie es motivo de pleito, son los restos de una de mayores dimensiones conocida como Montillóns, que ocupaba desde la hoy plaza de los voluntarios hasta el arroyo de Fenllido, donde empezaba el terreno de Caolines de Laxe. El Concello la vendió a un grupo de particulares para levantar un hotel, pero el negocio se fue al traste y se subastó en la década de los 80. La mayor parte fue a parar a manos de Antonio Izquierdo Esparza, un catalán que la vendió a José Mira de Baio años después. Antes había pactado con Jaime Valdés, que compró la parte de Caolines, la delimitación entre los dos terrenos. La marcaba el cauce de Fenllido, pero fue cambiado y los dos propietarios fijaron una línea de separación que consta ante notario. Por razones algo confusas, en el momento de la última venta quedaron libres unos metros cuadrados que el Concello escrituró a su nombre. El heredero de Pondal asegura que el Ayuntamiento, del que era responsable Antonio Castro, ocupó parte de su finca. El ex alcalde señala que tiene muy clara la delimitación y el regidor actual señala que todo ello está en litigio y que ese es el motivo por el que no se puede hacer nada en el terreno. Así lo dijo en el último pleno, ante una corporación bastante confusa por el anuncio.

¿Qué salida hay?

El gobierno local intentó desbloquear el asunto con una permuta por la que vendía su parte a una inmobiliaria, pero el PP denunció la maniobra. La idea es que tanto Valdés como la empresa pudieran construir. De hecho, hubo un intento de unir todo lo que queda libre en la costa laxense para que Fadesa hiciera una urbanización, pero la iniciativa tampoco prosperó. La puntilla dio la Xunta cuando aprobó el PXOM, pero sin el campo do Escaravello, que queda como suelo urbano no consolidado. Así es en el caso del Concello, que ya agotó la vía judicial, pero sigue abierta para el otro propietario.

¿Qué tiene que ver este caso con el campo de fútbol?

La finca Cabo da Area era de Parga Pondal, igual que parte de O Escaravello. Además, Residencial Galicia Litoral, que era dueña de la finca en la que está el campo de fútbol quería comprar el terreno municipal. En ambos casos reclamaba una alta edificación. Otra relación entre las dos parcelas es el intento de recalificación de terrenos en primera línea de playa y que en ambos casos el Concello ha intentado sacar rendimiento de su franja costera, al igual que había sucedido hace poco más de cincuenta años.

o campo do escaravello de laxe