Genios por el ábaco y el estímulo

Sara Carreira Piñeiro
Sara Carreira REDACCIÓN / LA VOZ

FIRMAS

Gustavo Rivas

Samir y Ronit son campeones mundiales de cálculo mental con 12 y 11 años

05 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Ronit iba mal en primero de primaria, tanto que la profesora llamó a su madre, Kiran Motwani. El niño había puesto vaca como animal salvaje y león y caracol como domésticos. Hoy, Ronit, en sexto de primaria, ha sido tres veces campeón mundial de cálculo mental. ¿Qué pasó en medio? «Descubrimos Aloha -explica Kiran sin dudarlo- y le salvó la vida».

Aloha es un programa de desarrollo mental para niños de entre 5 y 13 años que practican cuatro millones de críos en el mundo, de los que 10.000 son españoles. Utilizan el ábaco, el milenario instrumento oriental para hacer cuentas, primero físicamente y después visualizándolo mentalmente. Poco a poco van haciendo ejercicios más difíciles, fusionando el esfuerzo de los hemisferios cerebrales, derecho e izquierdo, hasta llegar al nivel de Samir y Ronit, dos mallorquines de ascendencia india que pueden contestar en menos de siete segundos a la pregunta de en qué día de la semana cayó el 4 de febrero de 1968.

Y no solo eso. Ronit y Samir se saben cualquier tabla de multiplicar. No de memoria, claro, pero a la misma velocidad que un estudiante de cuarto recita la tabla del tres, ellos hacen lo propio con la del 23 o la del 84. En un segundo (y bostezando, son las ocho de la noche) dicen 8.316 a la respuesta de cuánto es 84 por 99. Ábaco mental y mucha práctica.

Kiran conoció el método Aloha durante los dos meses de vacaciones que pasó en su casa familiar, en la India, tras la cita con la profesora de su hijo. Allí unas amigas le contaron las ventajas para la concentración y el aprendizaje de este sistema y ella quiso probar. A la vuelta, en Mallorca, descubrió que le encantaba: los tres hacían ejercicios durante un máximo de quince minutos cada día y jugaban a ver quién acababa antes. Enseguida Kiran se quedó atrás, era incapaz de resolver las cuentas a la misma velocidad que sus hijos, y mucho menos hacerlo sin el ábaco.

«No encontré un fallo»

En un año, la cita con la profe de Ronit fue fantástica: «Me decía que buscaba en el examen del niño un solo fallo y no lo encontraba», dice la madre, hoy directora técnica de Aloha Spain. Ella se dio cuenta de que este método tenía que aplicarse a otros niños.

Tan bien les iba a Ronit y Samir que Kiran dio un paso más: «Les enseñé un ejercicio con 70 cuentas como los que se presentan al campeonato mundial de cálculo mental» y que deben resolverse en cinco minutos. La primera vez los niños no pasaron de 14 o 15 ejercicios, pero a base de practicar fueron mejorando. «El día que llegaron a 70 estábamos a mes y medio del campeonato mundial, y compré los billetes». Lo ganaron, dos veces Samir y tres Ronit.

Desde entonces, los niños han viajado por todo el mundo: Malasia, China, Hong Kong, Australia, la India, Dubái, Doha, Alemania, Francia, Inglaterra, Perú, México y Canadá. Hoy y mañana están en A Coruña para contar su experiencia (Aloha tiene sede en esta provincia y en Pontevedra). Esto de viajar es para ellos lo mejor y lo peor. Si vuelan en líneas aéreas árabes el camino es mucho más divertido, porque tienen pantallas en cada asiento y cientos de canales y juegos a su disposición, y además los aviones son fabulosos: ellos ya han probado qué se siente al viajar en un Airbus 380. Ronit quiere ser piloto y Samir ha pasado por diferentes fases, de piloto a científico, y ahora sueña con trabajar en la NASA. Mientras, es la envidia de sus amigos, que quieren ser como él: toca la guitarra, juega al fútbol y ha elegido como ciudad preferida (por ahora) Toluca (México). Ronit se decanta por Hong Kong y por jugar con otros niños, aunque tiene tiempo para saber, además de español y catalán, indio, inglés y alemán.