Prepara una exposición con sus alumnos de Ambar
03 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.En septiembre del año pasado, Ambar puso en marcha un nuevo taller dedicado a las artes plásticas. Desde entonces, una treintena de alumnos se ponen en manos de Lucía Romaní para, desde una perspectiva contemporánea y muy global, aprender técnicas de pintura, dibujo, grabado y hasta fotografía. Una obra realizada por los usuarios de esta iniciativa en colaboración con el taller de teatro fue incluso merecedora del primer premio de un certamen convocado por la Diputación coruñesa.
-¿Cómo surgió la idea de poner en marcha este taller de artes plásticas en Ambar?
-De lo que se trataba era de, a mayores de los talleres habituales de producción que existen en Ambar, poner en marcha una acción enfocada a la creatividad. Aunque empezamos con pintura y dibujo, queremos trabajar distintas disciplinas.
-¿Con qué objetivos se ideó este taller?
-A medio plazo, la idea es montar una exposición. Tenemos ya reservada la casa de cultura de Boiro para el mes de octubre y estamos trabajando duramente en la preparación de la muestra. Intento que los alumnos profundicen en el arte en general, desde un punto de vista contemporáneo y abierto. De ahí la idea de tocar la fotografía y de presentarnos a concursos.
-Pero, en otros talleres de Ambar, se persigue el beneficio económico, ¿también en este?
-En cierto modo, sí; pero no como fin último, sino como actividad paralela. El objetivo principal es mostrar lo que se hace porque una obra que se queda encerrada acaba muriéndose.
-¿Supuso algún obstáculo trabajar con los usuarios de Ambar?
-No, lo único que hay que hacer es prestar una atención casi personalizada, pues trabajamos con alumnos de distintos niveles. Los usuarios de Ambar usan el arte como mecanismo de liberación y también para escapar un poco del proceso mecánico que implican otros talleres. En general, veo mucha motivación.
-¿Le sorprendió la reacción de los alumnos?
-Me sorprendió el hecho de comprobar que hay varias personas muy creativas, que tienen un gran potencial artístico pese a que carecen de conocimientos y nunca han trabajado en este ámbito.
-¿En qué consiste el taller de arte insólita de Ambar?
-Es un taller que engloba distintas disciplinas, como artes plásticas y teatro, en el marco del cual llevamos a cabo actividades puntuales. Por ejemplo, una intervención con Gonzalo Sarasquete en una casa de Ribeira, una silla de ruedas gigante o la foto con la que ganamos el concurso convocado por la Diputación en materia de igualdad. Son acciones artísticas, pero con trasfondo social o reivindicativo.
-¿Tienen algún proyecto en mente?
-Ganar ese concurso nos anima a concurrir a otros. Además, quiero hacer una intervención artística de carácter reivindicativo en un espacio público.
lucía romaní artista