La colegiata ojival se viene abajo

Jorge Lamas Dono
jorge lamas VIGO / LA VOZ

FIRMAS

La explosión del polvorín de San Sebastián arruina la iglesia parroquial

26 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Gran parte del Vigo intramuros participaba aquel 28 de marzo de 1813 en la solemne misa que daba inicio a los actos de conmemoración del cuarto aniversario de la reconquista de la ciudad a los franceses. El oficio relioso precedía a la salida de la procesión con la imagen del Cristo de la Victoria que, desde tres años antes, recorría las calles situadas en torno a la todavía colegiata de Santa María de Vigo. Las celebraciones sacras se concentraban por la mañana, dejando la tarde para la fiesta mundana.

Pero nada de ello ocurrió aquel día. Durante la consagración, una gran explosión hizo tambalear los ya débiles muros de aquel edificio construido más de trescientos años antes. El origen de la deflagración se situaba en el castillo de San Sebastián, donde el depósito de la pólvora había reventado. «La explosión del repuesto de pólbora, que se boló en la mañana del 28 de marzo en el castillo de San Sebastián deixando inutilizada la Yglesia Colegiata de donde huvieron de ser víctimas todas las Authoridades militares y civiles no solo de ella, sino de toda la comarca asistiendo al aniversario y misa solemne, que en acción de gracias se celebró al Santísimo Christo de la Victoria por haver librado en semejante dia de la rapacidad francesa a todo el Pueblo, resultando quedar dicha Yglesia desplomada y sin servicio: haver muerto un Artillero y su hijo, y del susto suceder lo propio a Don Francisco de Lira Cavallero distinguido: abortado cinco, o seis mugeres embarasadas, romperse los más de los vidrios de las ventanas y resentirse las más de las paredes de las casas...» (sic), se puede leer en el Archivo municipal de Vigo un documento fechado el 8 de mayo 1813.

Fue la puntilla a un templo construido a comienzos del siglo XV. Montserrat Rodríguez Paz, en su libro Santa María de Vigo, afirma que el primer documento en el que se recoge la existencia de las iglesias de Santa María y Santiago de Vigo está fechado en el año 1156. Supone la investigadora que era una iglesia románica y que se mantuvo erguida hasta principios del XV. Durante ese siglo, es cuando la iglesia adquiere la categoría de colegiata. Montserrat Rodríguez señala que, sobre aquel primer templo, se levantó otro dotado con una planta de tres naves, cubierta de madera y una sola torre. Añade que obedecía al gusto ojival. La vida de este templo fue conflictiva ya que fue muy afectado por la incursión de Francis Drake a finales del siglo XVI. Así, llegó en un estado ruinoso a la llegada de los franceses en 1809.

El 22 de febrero de 1811 se desploma un muro debido a la fuerza del viento durante un temporal. La ruina es total. El Ayuntamiento reúne a las personas más pudientes de la ciudad para solicitar aportaciones destinadas a la construcción de un nuevo templo.

La situación de guerra que vive España hace imposible la construcción de una nueva iglesia por lo que el Ayuntamiento decide reformar la maltrecha estructura. Pero fueron unos trabajos de apuntalamiento y derribo de las partes peores. Y se abrió al culto.