Hadasa aguanta la presión

María Xosé Blanco Giráldez
m. x. blanco RIBEIRA / LA VOZ

FIRMAS

Pese a los anuncios de derribo, la vieja fábrica sigue en pie

21 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Han sido varios los anuncios de derribo de Hadasa, cuyos restos afean el litoral pobrense en la zona de A Ribeiriña pero, de momento, la ruinosa fábrica sigue en pie. La intención del Concello es dedicar este espacio, y el que ocupaba La Onza de Oro, que sí fue demolida, a área de ocio y esparcimiento. Una buena recompensa para los vecinos, que durante años denunciaron los malos olores y los perjuicios ocasionados por la circulación constante de vehículos pesados.

Las gestiones previas al derribo de la fábrica de harina de pescado están avanzada. Hace exactamente un año, La Voz de Barbanza lo anunciaba en su portada: «Costas negocia la compra de la fábrica de Hadasa para tirarla». Y es que, antes de nada, es necesario negociar con los doscientos acreedores que quedaron pendientes de liquidar cuando la compañía echó el cierre. Sus representantes legales pedían entonces 150.000 euros y la Administración estaba tratando de cuadrar las cuentas.

Ahora, las negociaciones están en su recta final, pero el proceso ha sido lento y ha estado precedido por incontables movilizaciones de los vecinos de A Ribeiriña que, cuando la fábrica estaba funcionando, denunciaron el hedor que desprendían las instalaciones. Tras su clausura, el gobierno local se puso manos a la obra para tratar de regenerar esa parte del litoral. Ya a finales del 2009, se anunció su demolición inminente, pero esta encontró opositores: «Los representantes legales de Hadasa pleitean contra el derribo de la nave anunciado por Costas».

Un par de años después, se daba un paso de gigante. El 12 de noviembre del 2011, La Voz anunciaba: «La Justicia da luz verde a la venta de la nave de Hadasa». Falta que se materialice la operación.