Sacarlas a la calle cuesta entre 30.000 y 50.000 euros y la Semana Santa no es ajena a la crisis
17 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La Semana Santa tiene unas connotaciones culturales, históricas, artísticas, sociales e incluso turísticas, como espectáculo, que trascienden y a veces desbordan su esencia religiosa. En Pontevedra, como en otras ciudades, las procesiones de la imaginería y de las cofradías atraen a miles de personas, devotas y no devotas. Detrás de los desfiles hay un arduo trabajo de organización y un alto coste, afectado por la crisis. Ramón Peón Perea (Pontevedra, 1969), portavoz de la Junta Coordinadora de la Semana Santa y vicepresidente de la Cofradía del Silencio, conoce bien la trastienda de una tradición que en esta ciudad se remonta al año 1351.
-¿Cómo afecta la crisis a la Semana Santa?
-Le afecta como a todo. Nada es ajeno a la crisis y la Semana Santa tampoco. Vamos sorteando las dificultades y adaptándonos a las circunstancias.
-¿Cuánto cuesta sacar las procesiones a la calle?
-Es difícil de calcular. La Junta Coordinadora tiene unos gastos y cada cofradía tiene también los suyos. Depende de la ornamentación de los pasos, de si necesitas restaurarlos por destrozos que hayan podido sufrir el año anterior por algún chaparrón, del aprovechamiento de velas y otros elementos que usan las cofradías de un año para otro. Podemos movernos en entre los 30.000 y 50.000 euros.
-¿Y cómo se financia?
-Se financia con las aportaciones privadas de los cofrades, de devotos y si acaso de alguna empresa. Y con las subvenciones públicas, fundamentalmente del Concello y la Diputación, que más o menos se van manteniendo. Los recortes nos han afectado más de lo que quisiéramos y menos de lo que pensábamos. Yo no me quejo de la aportación pública, teniendo en cuenta el momento en que estamos. Es importante y bienvenida sea.
- Son subvenciones culturales, supongo.
-Totalmente. Es una subvención cultural por mantener una tradición y porque las procesiones son un aliciente y un atractivo más para la promoción turística de la ciudad en la temporada vacaciones de Semana Santa.
-El gobierno local se desmarcó hace 16 años de las procesiones ¿Cómo es la relación de la Coordinadora con el Concello?
-Aunque no haya querido saber de procesiones, como dices, nunca ha negado el apoyo a la tradición de la Semana Santa. Ni mucho menos, todo lo contrario. Es algo identitario de la ciudad y siempre ha sido respetado y apoyado por el Concello.
-¿Qué caracteriza a la Semana Santa pontevedresa?
-Yo diría que la tradición familiar. Participa mucha gente y en las cofradías se juntan varias generaciones de una misma familia. Eso les ha ayudado a mantenerse. En todas hay personas o familias que son un referente y siguen ligadas toda la vida a esa cofradía.
-¿Hay muchos jóvenes cofrades?
-Menos que antes y los que entran es por esa tradición familiar que digo, más que por otra cosa.
-¿Pontevedra es una ciudad fervorosa?
-Hay que partir de una base. Yo creo que cada vez las procesiones de Semana Santa, en todos los sitios, son más espectáculo que fervor. Sigue habiendo ese fervor, pero la gente se mueve más por el espectáculo artístico y cultural de los desfiles.
-¿La Semana Santa está en auge o está en crisis?
-Ni una cosa ni otra. Yo creo que estamos en una línea plana. Hubo años atrás que sí tuvo bastante auge y se va manteniendo, pero tampoco estamos en un momento de bum religioso. El fervor es limitado, no se cubren las bajas de devotos, y la Semana Santa no se contempla únicamente como un fenómeno religioso, sino también social y cultural.
-¿Cuántas cofradías y cuántos pasos desfilan en la Semana Santa pontevedresa?
-Somos 7cofradías y hay 22 pasos que se reparten en las siete procesiones del programa.
-La suya es la del Silencio. La tercera más antigua ¿no?
-Sí, después de la Veracruz y la de Nuestro Padre Jesús con la Cruz a Cuestas.
-Y, además, recuperó la tradición de los costaleros.
-Hay tres cofradías en la ciudad que estamos llevando los pasos a hombros. Es una tradición que cuesta mantener porque no es fácil encontrar el número de personas necesarias. Tiene que ser gente joven y a veces no están por la labor.
-¿Con cuánto tiempo se empiezan a preparar las procesiones?
-Se empieza a preparar en septiembre u octubre. Solemos dejar pasar el verano y en otoño nos ponemos otra vez a ello.
-¿Habrá novedades este año?
-Habrá un cambio de formato en la procesión del Domingo de Resurrección, con participación de todas las cofradías.
-¿La principal reivindicación de las cofradías sigue siendo la falta de un local?
-Efectivamente. Tenemos nuestros enseres guardados en locales prestados y no en las mejores condiciones.
-¿La imaginería de Pontevedra tiene un valor artístico y patrimonial importante?
-La Semana Santa de Pontevedra se remonta al año 1351 y hay imágenes antiguas y más recientes. El paso de los Apóstoles de la Última Cena creo que es de 1693 y el Cristo Crucificado también del XVII o del XVIII. Pero el grueso de las demás imágenes datan de 1950 en adelante, que es cuando volvió a resurgir.
-¿El centro histórico es un valor añadido para las procesiones?
-Es el marco perfecto, les da mayor relieve, pero también es complicado para desfilar por la estrechez de algunas calles.
-¿La reforma urbana benefició o perjudicó a los desfiles?
-En la zona nueva se ha cerrado un poco el paso, aunque siempre se pueden hacer maniobras. El peor punto es la calle Peregrina por las catenarias del alumbrado, pero nos hemos adaptado.
-¿Qué tiene que envidiarle la Semana Santa pontevedresa a la de Ferrol o Viveiro, que son las más famosas?
-En primer lugar, están más promocionadas. Las tres son distintas. La de Ferrol es más espectacular, casi todos los pasos van a hombros, más al estilo andaluz. La de Viveiro está declarada de interés cultural y destaca por sus tallas, muy antiguas y algunas articuladas. La de Pontevedra creo que está entre las dos, tiene también tallas importantes portadas por costaleros y el marco del centro histórico.
Ramón peón perea portavoz de la junta coordinadora de la semana santa
«Los jóvenes que entran en las cofradías es por tradición familiar»
«El Concello siempre respetó
y apoyó la Semana Santa»
«No es fácil encontrar costaleros para portar los pasos»