Integrante de la comisión del desalojo de la anciana, recuerda aquel día
17 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Le toca un papel muy feo: notificar a las personas que no han pagado su alquiler o hipoteca y sobre las que pesa una sentencia que tienen que abandonar su vivienda. Esa es la labor de Ángel Garmendia, uno de los funcionarios del Servicio de Actos de Comunicación y Ejecución (Scace) de los juzgados de A Coruña. Formaba parte de la comisión judicial que el pasado 18 de febrero iba a comunicar a Aurelia Rey -la mujer de 85 años que iba a ser desahuciada por impago del alquiler de su piso de la calle Padre Feijoo- la orden de desahucio.
-¿Qué piensa hoy de aquello?
-Creo que no se puso a Aurelia Rey como foco de atención para conseguir su bienestar, sino que la gente que estaba con ella la usó como arma para otros objetivos. Vivimos en un estado de derecho, con leyes que hay que cumplir y, en el caso de que no nos gusten, cambiar. Si hay una persona en riesgo de exclusión social hay que poner la cobertura para evitar que esa persona se quede en la calle. Pero la gente la utilizó para sus intereses personales.
-¿A qué se refiere?
-Por ejemplo, a poner de manifiesto su postura respecto a la situación de los desahucios, pero desenfocando la situación de Aurelia. Aquí había un desahucio por falta de pago de una mujer de 85 años que tenía una pequeña pensión. A todo ello había que darle una cobertura, insisto. Pero no era una situación de buenos y malos. Lo que había que buscar era una solución para que viva con dignidad su vida, no para otras cosas.
-En las protestas se cantaba contra el PP, la banca, determinadas familias de la ciudad...
-Ahí está el desenfoque. Esto no era un problema hipotecario, sino un impago de alquiler. La ley contempla la posibilidad de rescindir el contrato de arrendamiento. Si no se cumple, el juez estaría prevaricando.
-Los activistas antidesahucios apelan a la desobediencia civil. Sostienen que así se cambian las cosas. ¿Qué le parece?
-Lo veo muy peligroso. Hoy jugamos con el caso de Aurelia, pero mañana jugamos con otro tema. Si llamamos a la desobediencia civil para todo nos podemos encontrar con una situación de caos. Me parece temerario jugar a hacer nuestra propias leyes para cada caso concreto, porque podemos estar en la injusticia.
-Se criticó la actuación policial. ¿Cómo la vio?
-Medida. Lo único que hizo fue proteger a la comisión judicial e intentar que se cumpliera el contenido de la sentencia. Los agentes no sacaron las porras, ni le pegaron a nadie. No lo vi nada desproporcionado.
-¿Qué piensa del papel de los políticos ese día?
-Me decepcionaron. Había abogados y profesores de Derecho entre ellos, que conocen lo que es el cumplimiento de la ley. Hay gente que enseña que una sentencia se tiene que ejecutar y estaba allí impidiéndolo.
-¿Esperaba quizá otro comportamiento?
-Sí, ellos son los que tienen en sus manos cambiar las leyes. A lo mejor lo que tenían que hacer es organizar una gran manifestación, concentraciones, concienciar socialmente... pero exponerse a un circo mediático no me parece lo más adecuado.
Ángel Garmendia funcionario del Scace