«El peor rival en atletismo es el reloj»

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso Lois FERROL / LA VOZ

FIRMAS

La velocista compatibiliza sus estudios con los entrenamientos y la enseñanza a los niños

11 mar 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

Quería que le comprasen unos tenis «nuevos, chulos». Así que Candela Díaz empezó a hacer atletismo con 11 años. Luego confirmó una cualidad que ya intuía. «Solía ganarle a los niños en el colegio, y a mis amigos». No pudo elegir mejor, después de ser sexta en los 400 metros del último Nacional al aire libre. Entrena, trabaja durante los veranos y estudia el ciclo superior de Desarrollo de Aplicaciones de Informática.

-Sus inicios no fueron fáciles.

-No. Ya el primer año me lesioné. Y luego, cuando eres pequeño, empiezas haciendo croses, y los odiaba. Llegaba de última. Al pasar a la pista ya hacía lo que más me gustaba, la velocidad, lo mío. Ahora con 23 años practico lo que quiero.

-Estudia, entrena, enseña atletismo a niños y en verano trabaja. ¿Cómo se organiza?

-No tengo tiempo para nada más que trabajar, estudiar, y entrenar. Sacrifico el resto para hacer eso. En verano, hasta que fue el Campeonato de España, trabajé todos los días y no pisé la playa.

-¿Siempre supo que lo suyo era la velocidad?

-Antes me centraba en los 100 y 200 metros, y me costaba hacer 400. El año pasado corrí esa distancia casi de casualidad y me salió un marcón a la primera, 57 segundos casi sin prepararlo. Así que me volqué en eso. Fue más agradecido conmigo que el 200. En el Gallego ya hice 56, y en Pamplona también. Este año preparo el 200 y el 400.

-En Ferrol salieron muchas velocistas de élite nacional en los últimos años, Begoña Garrido, Lidia Casal, usted... ¿Tiraron unas de otras?

-Todas entrenamos con Marcelino Crespo; en el caso de Begoña, hasta que se fue a Madrid. ¿Tiramos unas de otras? Yo, como entreno con Lidia, que está bastante por encima de mí, sí puedo deci que tira de mí. Ayuda tener alguien de calidad a tu lado. Y el año pasado hubo muchas gallegas haciendo muy buenas marcas en 400.

-Entrena a niños. Lo típico es decir que los chavales de ahora ya no tienen ilusión. ¿Lo niega?

-Hay de todo. Algunos niños están demasiado espabilados, otros se creen los mejores y no rascan bola, y también los hay protestones. No me importa. Me gusta mucho entrenarlos.

-Entrena a niños. También los hará ir a los croses que antes odiaba.

-Hasta juveniles no les queda otra que sufrir (ríe). Yo llevo niños de 9 y 10 años, y tienen que pasar esa etapa.

-¿Qué es lo mejor del atletismo para usted?

-Todo, la gente, el compañerismo, el respeto... Es muy diferente al fútbol.

-La superación.

-Claro. El peor rival en atletismo es el reloj. Resulta sacrificado superarte a ti misma.

-Si fue sexta en el último nacional sin apenas experiencia en los 400 metros, tendrá un amplio margen de mejora.

-A lo mejor este año hago un segundo menos, mejoro mi marca y no me meto en la final. Puede cambiar tanto... Pero esta temporada confío en bajar de 56 segundos en 400. Ahora firmaría hacer 55,9 y volver a meterme en la final. Es mi objetivo. En el 200 tengo la espinita clavada. Igual ahora, sin entrenarlo tanto, me va mejor.

-Su club, el Ría Ferrol, sigue contando en División de Honor con la joven saltadora Ana Peleteiro. ¿Tiene tanto talento como parece?

-Uf. Es una crac, un portento de mujer. Para mí representa el futuro del atletismo español. Clarísimo. Si las lesiones la respetan, va a hace algo muy grande, porque tiene una calidad increíble. Y es humilde. Personalmente me cae muy bien.

Ferrol, 1989

Dudó entre el baloncesto y el atletismo, en el que comenzó con 11 años. En su primera temporada se lesionó al impactar con una valla. «Tuve una fisura en un pie, y lo arrastro desde entonces. Así que la siguiente campaña, entre la recuperación y demás, fue malo. Luego poco a poco fui progresando», explica.

Milita en el Ría Ferrol desde siempre.

Sexta en los 400 metros en el último Campeoanto de España al aire libre de Pamplona.

«Esta temporada confío en bajar de 56 segundos en 400 metros»