El ribadumiense acaba de lograr su primer subcampeonato autonómico tras su tardía llegada al atletismo federado a finales del 2011, ya con casi 17 años
03 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Nunca es tarde, si la dicha es buena. Y para muestra, el botón que desde Ribadumia encontramos en la figura de Rubén Cores Lojo (15 de enero de 1995). Subcampeón gallego júnior de 400 metros en pista cubierta desde el pasado 9 de febrero, el deportista de la vilagarciana Agrupación Atlética Mazí conquistaba su segunda medalla autonómica con tan solo 15 meses en el atletismo federado. Un mundo que lo apasiona, y en el que no ha dejado de explorar caminos desde que se dejó convencer por su profesor de gimnasia en el instituto, quien lo animó a buscar un club que le permitiese encauzar sus aptitudes y las ganas enormes de progresar que demostraba con sus 30 kilómetros de entrenamientos semanales por las pistas de los molinos de Ribadumia y A Armenteira.
Todavía casi un bebé, Rubén Cores vivió su bautismo deportivo en las augas de la piscina de Cambados de la mano de su madre y las competiciones escolares de su centro educativo. Hasta llegó a ser tercero en una de las competiciones en las que tomó parte con 7 años. Pero lo que al chaval le tiraba entonces era el fútbol. Y con 9 primaveras se apuntó en el Umia, donde siendo aún alevín entró directamente en el equipo cadete al no haber otro de inferior categoría. Pero la educación le descubrió un horizonte alternativo. «Con 12 ou 13 anos fun co instituto á Carreira do Colexio Abrente, en Portonovo. Gañeina. Eran 3,5 ou 4 quilómetros. O meu profesor de ximnasia víume e díxome que tiña condicións para o atletismo».
La influencia de un profesor
En ese momento «comezou a picarme o becho. Púxenme a adestrarme pola miña conta, e gustoume», recuerda Rubén. Y aunque siguió ejerciendo de central en el Umia, en el que llegó a alcanzar la capitanía, el fútbol no tardó en irse desplazando a un segundo plano en su orden de prioridades. «Ía a carreiras populares, e quedaba sempre entre os cinco primeiros». Incluso «gañei varias probas» en su categoría, como la Milla de Sanxenxo.
El profesor de gimnasia del ribadumiense terminó aconsejándole que optimizara sus esfuerzos a través de un club. A Rubén le tiraba el triatlón, pero al estar en Pontevedra el equipo más cercano, acabó por optar por la A.A. Mazí. Y en octubre del 2011, con 16 años largos y animado por su familia, dio el paso. «Quería buscar algo máis, especializarme». Y en eso está.
En su primera temporada federado, la 2011/12, «comecei como medio fondista». Con notables resultados: 6º en el Gallego al Aire Libre y 7º en el de Pista Cubierta en el 1.500, 7º en el Gallego de 5 kms. en Ruta, y 9º en el Gallego de Milla en ruta. Pero «probei o 400, e gustoume», hasta convertirse en su prueba favorita. En ella se colgó el bronce autonómico al aire libre el año pasado, y la plata del pasado mes a cubierto, con un crono de 56.08.
Tras dejar el fútbol, Rubén explora ahora la velocidad. Ha probado ya los 200, el salto de longitud y la altura. No le hace ascos a nada. Y sueña. Con «tentar ir a un Campionato de España individual, e representar a España nunha cita internacional».
mirando al futuro rubén cores lojo