El Ayuntamiento de Betanzos apuntala los inmuebles con riesgo de desplomarse para evitar los frecuentes derrumbes de invierno
22 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Esta vez el Ayuntamiento se ha adelantado, pero sabe que tarde o temprano un derrumbe será más rápido que la prevención. El pasado fin de semana, un destacado operativo apuntaló varias viviendas en la calle de A Ribeira, una operación que incluso obligó a cortar la calle al tráfico durante un día. El verde se ha convertido en el color de moda en la zona noble de Betanzos gracias a las mallas de protección. Está siendo un invierno tranquilo en cuanto a derrumbes, pero el casco histórico es fiel a su cita con periódicos episodios, como el de la calle Sombreireiros, o A Cerca, o junto a la muralla.
Algunos edificios nobles como la torre de Lanzós o la Casa Gótica, con mediáticos expedientes urbanísticos, han trasladado a un segundo plano el estado de otras muchas viviendas menos controladas y, por lo tanto, más peligrosas para los viandantes o vecinos. El Ayuntamiento de Betanzos abrió a lo largo del 2012 un total de 26 expedientes administrativos para urgir a sus propietarios a reparar las fachadas y eliminar los elementos con más riesgo de caída.
Mientras el gobierno local se apura en apuntalar todo lo posible para evitar los sustos habituales, las viviendas continúan su proceso de decrepitud con escasas excepciones, como la rúa Nova, donde la última reforma del pavimento junto con las de varios inmuebles ha rescatado para el gusto estético algún rincón de esta zona. Pero en general, la situación urbanística del casco histórico sigue tan paralizada como la intención de la Xunta de rehabilitar las diez casas que compró hace dos años con la intención de adecentar para colocar en el mercado inmobiliario a ventajoso precio o alquiler. Recientemente la propia Administración autonómica se hizo con otra casa más, aunque de forma gratuita, merced a la donación de un particular que optó por renunciar a los gastos de rehabilitación y mantenimiento de una de las casas góticas de la calle de la Cerca.
El gobierno local reconoce su preocupación cada vez que se anuncian lluvias perennes durante el invierno. El material de construcción de muchas de las casas del casco las hacen especialmente sensibles a los fenómenos meteorológicos. De hecho, la gran parte de los derrumbes se producen en invierno.