«Crear satélites engancha»

María Jesús Fuente Decimavilla
María Jesús Fuente VIGO / LA VOZ

FIRMAS

M. MORALEJO

El director del XaTcobeo está sorprendido por el nivel de la Universidad de Vigo

18 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La víspera de elegir carrera, Fernando Aguado dudaba entre Derecho o Ingeniería. Ya le gustaba el mundo de los satélites y, al final, se inclinó por la segunda. «Parecía un reto y podía tener un futuro interesante». A partir de ahí todo se sucedió de forma vertiginosa. Terminó la carrera de Telecomunicaciones en la Universidad de Vigo, tuvo la oportunidad de quedarse como profesor y se interesó por los satélites y la propagación de ondas en entornos urbanos, tema de su tesis, que elaboró entre Alemania y Vigo.

Sin darse cuenta se vio involucrado en los primeros proyectos de la Agencia Espacial Europea (ESA). «La primera vez que la visité fue impactante, era un sueño poder estar allí».

A través de un amigo de su profesor alemán que trabajaba en la ESA, la Universidad empezó a enviar alumnos a la Agencia para hacer el proyecto de fin de carrera. Una de las estudiantes, Estefanía Sarmiento volvió a trabajar al INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial) y en el 2007 le avisó del proyecto para lanzar un satélite en el cohete Vega. «Al día siguiente estaba en Madrid».

Fue así como se gestó el primer satélite gallego creado en la Universidad de Vigo, XaTcobeo, que el pasado día 13 cumplió un año en órbita.

Desde entonces todo ha ido sobre ruedas gracias al trabajo sin límite de horario de estudiantes y docentes. Reconoce que la gran sufridora de esta pasión es su familia, pero también ha sido en este tiempo su apoyo más directo para dedicarse en cuerpo y alma a estos proyectos. «Se ha convertido en una pasión, hacer satélites es algo que engancha, es más que un trabajo». Admite que el campo espacial ha tenido mucha repercusión mediática, pero explica que hay mucha investigación importante que no ha tenido tanta trascendencia y que se plasma ahora en el ascenso en varios ránkings. «Me sorprende el nivel de esta Universidad, la capacidad y el esfuerzo, hay proyectos que se merecen tanto o más que el nuestro del satélite». Tiene la ilusión de que lo mejor esté por llegar: «Tenemos que luchar por un momento más emocionante en un futuro; sin desvalorizar lo hecho, hay que pensar en los nuevos retos que te motiven».

No se cansa de agradecer los apoyos recibidos de la Universidad, ESA, INTA, Ministerio de Ciencia e Innovación y Retegal (Xunta) para la creación del XaTcobeo y la importancia decisiva de los alumnos en el proyecto. Ve con buenos ojos las perspectivas del sector aeroespacial porque es uno de los pocos que no se han deslocalizado. «No se fabrica en China, se sigue haciendo en Europa; lo difícil es tener un grupo humano de ingenieros bien formado». Cree posible una industria aeroespacial gallega, tal como pronosticaron representantes de la ESA durante el lanzamiento del primer satélite vigués, y avala tales augurios con el precedente de Surrey (Canadá).

Aunque la investigación en este ámbito no es precisamente barata, recuerda que no hay que verla como un gasto, sino como una inversión. «Prueba a ver lo que cuesta la no educación», añade, sin abandonar su gesto de orgullo ante los tres proyectos en los que ya trabaja con todo el equipo.