La Guardia Civil empezó a tomar declaración, pero aún no imputó
05 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Aparte de multitudinaria, la tangana ocurrida el domingo de madrugada, poco antes de las cinco frente a una discoteca de la Avenida Arcadio Pardiñas de Burela, semeja un verdadero embrollo. La Guardia Civil está tomando declaración a algunas personas para intentar averiguar lo sucedido.
Por ahora nadie tiene siquiera claro el número de gente que participó en la trifulca. Fuentes de la propia Guardia Civil señalaron que pueden ser entre diez y veinte personas y que no descartan que hubiera no una sino dos peleas, aunque con las mismas personas involucradas.
La cifra que estima la Guardia Civil coincidiría con la que facilitaba ayer una encargada del establecimiento frente al cual se produjo el follón, aunque la mujer hablaba que en algún momento incluso podía haber más de veinte personas donde se montó el jaleo. La presencia de gente negra y blanca en la tangana hizo que circulara el rumor de que se trataba de una bronca de unos contra otros, pero, según la versión de esta mujer parece que no se trataba de un enfrentamiento racista porque también se pegaban entre ellos los que tenían el mismo color.
En el PAC de Burela fueron atendidas siete personas que, tras el examen médico, fueron enviadas a sus casas. Hay una persona (o bien fue derivada desde el PAC o ya fue atendida en urgencias) que quedó un tiempo en observación ante el temor de que tuviera alguna lesión en un pie. Ayer, desde el Hospital, manifestaron que no tenían constancia de que quedara alguien ingresado a causa de la pelea, aunque tampoco descartan que alguien pudiera estar ingresado y no lo sepan.
La hostelera explicó que había «moitísimo barullo» y que se pegaban, pero sin usar ningún objeto, solo a cuerpo limpio. También había chicas en medio del barullo, señaló, que intentaban separar a los contendientes. Parece que quien finalmente logró pacificar la situación fue la Guardia Civil.