1Rebajas, segundas rebajas, presentación de nuevas colecciones, carnavales, san Valentín... El comercio pontevedrés vive un auténtico popurrí de campañas superpuestas por caprichos del calendario en este comienzo del 2013. El entroido cae muy pronto este año, cuando muchas tiendas están todavía de saldos. Además, el 14 de febrero, Día de los Enamorados, la ciudad estará en plena jarana carnavalera. Así que hay que agudizar el ingenio para incrementar las ventas, combinando todos estos reclamos e intentando no confundir al sufrido consumidor.
Algunos establecimientos ya lo están haciendo y en los carteles de rebajas se han colado los corazones propios de san Valentín. También hay quien opta por combinar la fiesta del amor con el entroido mostrando a un Ravachol enamorado, salvo las tiendas especializadas en artículos carnavalescos, que van al grano y a su bola. Igual que los que han hecho desaparecer los anuncios de descuentos, aunque los mantengan en el interior, para dar paso en los escaparates a las novedades de la próxima temporada de primavera. Mientras los comerciantes siguen discrepando sobre las ventajas e inconvenientes de la nueva normativa que les permite decidir libremente sus campañas sin límites horarios, la liberalización del comercio es un hecho. Aquí cada uno puede empezar y rematar las rebajas cuando le interesa y abrir y cerrar el negocio también cuando quiera.
Temática pirata
Yen medio de toda esta multioferta escaparatista, llega el Ayuntamiento con sus propias recomendaciones. La Concellería de Festas, que dirige Carmen da Silva, ha comenzado a enviar cartas a todos los comerciantes de la zona monumental, invitándoles a que decoren y vistan sus establecimientos con temática pirata para ambientar la noche del 12 de febrero. Dentro de la programación del entroido, en esa jornada se celebrará la Noite Pirata, que comenzará a las 22 horas. Consiste en realizar el desembarco de la tripulación del Burla Negra en el centro histórico, para recordar al famoso corsario de A Moureira, Benito Soto. Por tal motivo, cuanto más se impliquen los comerciantes y hosteleros, más realismo tendrá la fiesta. Por otra parte, este año se cumplen 100 años de la muerte del loro Ravachol y la misiva del Concello también anima a los empresarios de la zona a asistir de riguroso luto al tradicional entierro y velatorio que se rememorará el 16 de febrero.