A petición de las sociedades Armadores de Burela y Puerto de Celeiro, así como de las seis cofradías de pescadores mariñanas y de la federación que las agrupa, el PPdeG anuncia que la Consellería do Mar «liderará» el cambio de la orden nacional de 1964 que regula las tripulaciones mínimas en la pesca. Alegan, entre otras razones, dificultades para completar las dotaciones, sobre todo de titulados de máquinas y, en menor medida, de puente. Titulados náutico-pesqueros discrepan porque, según dicen, hay «muchos sin trabajo en este país», lo que atribuyen, en parte, a los bajos salarios que les ofrecen los armadores.
De un modo muy gráfico, uno pone un ejemplo que describe una situación apuntada por otros: «No se puede tener a un patrón de altura meses en la mar por un sueldo que es superado por el conductor de un camión de basuras». No minusvaloran ese empleo en tierra firme ni tampoco su salario, comparan condiciones de trabajo, dedicación y responsabilidad. Entre los titulados náutico-pesqueros también hay quienes piensan que los armadores pretenden «traer titulados de otros países del tercer mundo para pagar menos». Comparten quejas con otros tripulantes, según los cuales la incorporación de inmigrantes a la pesca gallega ha devaluado la profesión, porque aceptan sueldos inferiores.
Cuando en España no hay mano de obra para ocupar determinados puestos, el Gobierno los incluye en una relación oficial, lo que permite contratar mano de obra foránea. Algunos titulados náutico-pesqueros repiten que ese catálogo «falsea la realidad». Aclaran que eso ha sido denunciado por organizaciones profesionales, tanto ante el Defensor del Pueblo como ante el Ministerio de Trabajo. Lamentan que sus acciones legales no hayan servido para «nada».
Como «impulsor» de la revisión de la orden española de tripulaciones mínimas, el PPdeG anunció que a las reuniones para analizarlo invitarán, entre otros, a los «propios profesionais do sector».