Comités y Rey irán distanciados a la comisión y SEPI no aclara si estará
26 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El naval ferrolano tendrá el próximo lunes una cita en el astillero ferrolano con Navantia para abordar los avances en la comisión de evaluación del proyecto del dique flotante, tres meses después de lo previsto. Pese a la unanimidad existente entre los alcaldes que integran la comisión de seguimiento, los técnicos y los representantes de los trabajadores en torno a la defensa de esa infraestructura, es la primera ocasión en que los interrogantes planean no solo en cuanto a los resultados que presentará la empresa, sino a los términos del encuentro e incluso a los participantes.
¿Presidirá la SEPI la reunión?
Pese a que la creación de la comisión para determinar la viabildiad del dique fue un compromiso del presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), en esta ocasión por primera vez la convocatoria fue realizada solo por Navantia. Ayer, ni el alcalde, ni los comités de empresa tenían constancia de que ningún responsable de la corporación pública pueda venir a Ferrol el encuentro. La SEPI, pese a ser preguntada expresamente en los últimos días, no ha querido despejar esa incógnita. El máximo responsable de CC.?OO. en el astillero ferrolano, Ignacio Naveiras, aseguró ayer que su sección no descarta no entrar en la reunión si los representantes que acudan al encuentro no tienen capacidad para resolver los asuntos que se dirimen en esta comisión. Aunque solicitó la presencia de los representantes de SEPI, el alcalde ferrolano, José Manuel Rey, aseguró que respetará la interlocución de Navantia.
¿Cuáles son las posturas con las que asistirán los integrantes de la comisión?
En el texto de la convocatoria, Navantia ya avanzó que la cita servirá para seguir avanzando en la obra y para abordar «los estudios jurídicos, especialmente los referidos a su impacto en el marco de la Comisión Europea, así como los aspectos económicos del proyecto». Los sindicatos siempre recelaron de que el Gobierno se escudase finalmente en que la UE considerase la dotación del dique como un incremento de la capacidad de los astilleros y lo considerase contrario a lo pactado en la última reconversión y reclaman el visto bueno definitivo a una obra que generaría ocupación para 900 operarios durante dos años. Rey Varela, después de reunirse con los comités, con los ingenieros y con los empresarios de la patronal Cofer, anuncia que acudirá a la mesa para rechazar cualquier negativa a la viabilidad técnica y económica, y sostiene que no solo pedirá la luz verde a la obra, sino que Navantia despeje de una vez por todas las previsiones de carga de trabajo y también su plan industrial. Por otro lado, en la comisión de seguimiento ya hubo una baja, el BNG, que considera una burla ese grupo de trabajo y reclama que la Xunta apruebe enmiendas a sus presupuestos para este año con partidas específicas para financiar el dique.
¿Qué diferencia esta próxima reunión de las anteriores?
En teoría debería de ser la última, en la que se concretase o rechazase el dique flotante y aunque los agentes sociales exigen una respuesta positiva, hay más sombras que luces sobre esta posibilidad. Además, la comisión se produce tras la reanudación de las movilizaciones por parte de los trabajadores. Precisamente en la del pasado miércoles, el portavoz del comité ferrolano, Ignacio Naveiras, reclamó la dimisión del regidor por considerar que no está defendiendo el naval. Rey aseguró ayer que continuará trabajando por el sector y anunció que la semana próxima trasladará al conselleiro de Economía, Fernando Conde, en Santiago todas las demandas del naval ferrolano.
una cita estratégica para el naval las nuevas infraestructuras