Los dos mercados que había en Barbanza fueron cancelados
25 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Eran citas ineludibles para un nutrido grupo de ganaderos pero, pese a ello, las ferias de venta de animales que hubo en Barbanza echaron el cierre. La causa principal fue la entrada en vigor de exigentes normativas en materia sanitaria. Primero fue el mercado de Mazaricos el que sucumbió a la obligatoriedad de cambiar el clásico apretón de manos por un manojo de papeles para formalizar las transacciones y, hace solo un lustro, se canceló, por orden municipal, la cita de Noia.
Fue precisamente tal día como hoy del 2008, cuando La Voz se hacía eco de la que se presentaba como una suspensión temporal del mercado noiés, pero que acabó siendo definitiva: «La feria de ganado de Noia se cancela hasta que haya un recinto». La noticia causó tal revuelo que muchos productores se negaron incluso a cumplir la orden y siguieron acudiendo, por su cuenta y riesgo, a la explanada de San Lázaro el primer y tercer domingo de cada mes para realizar las transacciones de animales. Estas prácticas se extinguieron tras la intervención de la Guardia Civil en el mes de julio.
Pese a que, en medio de aquella tormenta, se habló de la posibilidad de construir un recinto adecuado que pudiera dar cabida a las ferias de ganado, esta ideas nunca llegó a materializarse. Barbanza se quedó sin los tradicionales mercados que se venían celebrando de forma periódica, pero conserva alguna que otra cita aislada. Las más destacadas son la venta de vacas que cada mes de noviembre se desarrolla en la localidad mazaricana de A Picota y el mercado caballar que tiene lugar en Noia, coincidiendo con las fiestas de San Marcos.