La figura del parque escultórico de la Torre se cayó al mar en el 2008
24 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Desde hace casi cinco años la Furna dos Fouciños luce vacía. En el 2008, los actos vandálicos y el mar que azota con fuerza a los pies de la torre de Hércules acabaron con el Espinoso, una obra de Eduardo Saavedra Chicheri. Desde entonces, el autor ha contactado en varias ocasiones con el Ayuntamiento para reponerla. La última, hace dos meses. «Ahora que ya ha pasado cierto tiempo lo voy llevando mejor, pero al principio me cabreaba mucho. Mucha Unesco y no se qué, y luego es una pena que no se reponga una pieza que forma parte del parque escultórico de la torre de Hércules», señala Eduardo Saavedra. El artista entiende que no es un asunto de primera necesidad en los tiempos que corren, «pero cuando ves que se han hecho otras piezas públicas en la ciudad, pues no lo entiendes». «Si a María Pita le pegan con un martillo en un brazo, lo arreglan al día siguiente».
Saavedra no entiende por qué ni este ni el anterior gobierno local se han movido para reponer la escultura de la raspa de pez, que se colocó en 1998 sujeta por tres cables de acero a los acantilados de punta Herminia. Apenas seis años después de su inauguración, Saavedra comenzó a notar desperfectos en la figura causados por las pedradas que lanzaban desconocidos. Ya en ese momento, Saavedra se puso en contacto con el gobierno local para proponerles reforzar la parte superior del Espinoso, «ya que si un vigilante de seguridad no se le iba a poner, por lo menos si le seguían tirando piedras que no lo abollaran». «Se estaba rompiendo la estructura y uno de los anclajes, se iba contra la piedra, y si baja de altura y viene el mar muy fuerte puede engancharla».
Así las cosas, Saavedra entregó un presupuesto para reparar los desperfectos por valor de 12.000 euros, un proyecto que nunca llegó a ver la luz, a pesar de que en el 2006 el Ayuntamiento se comprometió a reponer la escultura. La falta de actuaciones por parte de las autoridades cuando la degradación de la pieza ya era visible hizo que esta finalmente desapareciera engullida por el mar en el 2008.
En julio de ese mismo año, Saavedra Chicheri remitió un nuevo presupuesto, esta vez para rehacer la pieza por completo, que ascendía a 75.000 euros. «En su día pedí presupuesto y eran 75.000 euros, pero el inoxidable es un material que sube y baja de precio, y en ese momento estaba altísimo, pero igual ahora está más barato», señaló Saavedra, que apuntó que el taller donde se fabricó la escultura ya ha cerrado, por lo que habría que valorar otras opciones.
En aquella ocasión, el gobierno local también mostró su intención de reponer la pieza. «En vista de que no había mucha intención pasé un poco del tema, hasta que hace dos meses les volví a escribir para retomarlo». Tampoco hubo respuesta.
A Saavedra le parece incomprensible que el Ayuntamiento haya colocado carteles de señalización en cada una de las figuras del parque escultórico, incluida el Espinoso, incluso una vez después de que la pieza desapareciera.