Obama promete un giro progresista

victoria toro NUEVA YORK / CORRESPONSAL

FIRMAS

Igualdad, cambio climático y multilateralismo serán prioridades de su segundo mandato

22 ene 2013 . Actualizado a las 22:37 h.

Barack Obama adelantó ayer en su discurso de investidura una agenda progresista para los próximos cuatro años basada en la igualdad para todos, especialmente los inmigrantes, la lucha contra el cambio climático, la apuesta por el multilateralismo y la defensa de la democracia en el mundo. «Una década de guerra está acabando. La recuperación económica ha comenzado. Las posibilidades de América son ilimitadas. Estamos hechos para este momento y lo aprovecharemos, siempre y cuando lo hagamos juntos», dijo tras jurar el cargo públicamente.

Después de cuatro años de división en Washington, con una oposición republicana que se opuso a casi todas sus iniciativas, Obama subrayó la importancia de trabajar unidos, si bien dejó claro que no renunciará a su programa. «Ser fieles a nuestros documentos fundacionales no requiere que estemos de acuerdo en todo, pero no podemos permitirnos más retrasos. No podemos confundir absolutismo con principios», afirmó.

«Tenemos que actuar, tenemos que actuar», subrayó el mandatario, que exigió acciones en materia de igualdad de oportunidades, incluyendo de forma inédita a inmigrantes y homosexuales, al igual que mencionando otro tema casi tabú hasta ahora: el cambio climático.

El presidente no olvidó lo sucedido en la escuela primaria de Newtown en diciembre y, aunque no habló de control de armas, sí se refirió a la necesidad de garantizar la seguridad de los niños. «Nuestro trabajo no estará concluido hasta que nuestros niños en las calles de Detroit o Newtown sepan que cuidamos de ellos», dijo.

Obama animó a sus conciudadanos a no tener miedo a los cambios. Aseguró que mantener la fidelidad a los principios estadounidenses requiere nuevas formas de actuación. Habló de los más desfavorecidos en su país y de los que en el resto del mundo no tienen acceso a la libertad y la democracia. Prometió que EE.UU. estará junto a ellos y que establecerá alianzas para conseguir esto en cualquier parte del mundo. «Nosotros, el pueblo, sabemos que la prosperidad no puede triunfar cuando a unos pocos les va cada vez mejor y a un grupo cada vez mayor le va cada vez peor»,

Obama admitió que el país deberá tomar «decisiones difíciles» para reducir su deuda, pero advirtió que no piensa permitir que eso se haga a costa de la clase media. «Rechazamos la creencia de que EE.UU. debe elegir entre cuidar de la generación que construyó este país e invertir en la generación que construirá su futuro. No creemos que en este país la libertad esté reservada a los afortunados o que la felicidad sea algo de unos pocos», agregó el mandatario, embarcado en una cruzada contra los republicanos para conseguir que los más ricos paguen más impuestos con el fin de equilibrar las cuentas públicas.

La ceremonia coincidió con el 150 aniversario de la Proclamación de la Emancipación, por la que Abraham Lincoln prohibió la esclavitud, y con el 50 aniversario de la marcha sobre Washington convocada por Martin Luther King. Obama pareció querer transmitir el mensaje de que será fiel a los dos políticos al jurar sobre dos Biblias que sostenía su mujer, una de Lincoln y otra de Luther King.

«Vamos a tratar de demostrar la valentía de negociar con los países de otra manera: conversando»

«EE.UU. no puede tener éxito cuando a un reducido grupo le va muy bien pero el resto apenas puede conseguirlo»