Julio Iglesias pone a la venta su casa en Ourense

MARTÍN BASTOS LA VOZ

GENTE

Vista aérea de la casa de Julio Iglesias en Ourense.
Vista aérea de la casa de Julio Iglesias en Ourense. la voz

El cantante, que adquirió la propiedad de Piñor el pasado año alegando «nostalgia» por sus raíces, la anuncia ahora en un portal inmobiliario de lujo

19 jul 2026 . Actualizado a las 14:56 h.

Un año exacto ha durado el idilio inmobiliario de Julio Iglesias con la tierra de su infancia. El cantante más internacional de España ha decidido dar marcha atrás en sus planes de pasar tiempo en Galicia y ha puesto a la venta la exclusiva propiedad que adquirió en la aldea de Vilariño, en el concello ourensano de Piñor. El inmueble ya figura públicamente en el catálogo de la firma de propiedades de lujo Lucas Fox —bajo la referencia VIG52060— con la condición de «precio a consultar», confirmando un inesperado cambio de planes en la organización residencial del artista.

La noticia contrasta radicalmente con las declaraciones que el propio intérprete de Un canto a Galicia ofrecía en junio del 2025. En aquel momento, un Julio Iglesias entusiasmado confirmaba la adquisición de la finca, asegurando que pretendía pasar en ella parte del verano junto a su familia. «Vamos a ir este verano, yo me siento gallego», explicaba entonces a la crónica social, justificando la operación por una pura cuestión de «nostalgia» al encontrarse la vivienda a apenas diez kilómetros de donde se crió y muy cerca de A Peroxa, la tierra natal de su padre, el doctor Iglesias Puga.

Vista aérea de la vivienda que compró Julio Iglesias en Piñor
Vista aérea de la vivienda que compró Julio Iglesias en Piñor Santi M. Amil

La mansión en cuestión, que perteneció originalmente al exalcalde de Ourense Manuel Cabezas, destaca por su blindaje y suntuosidad en mitad del campo gallego con una finca de 16.500 metros cuadrados . Rodeada por muros de piedra de tres metros de altura para garantizar una absoluta privacidad, la edificación principal cuenta con 1.637 metros cuadrados construidos, distribuidos en 7 dormitorios y 13 cuartos de baños. El complejo residencial dispone además de amplios jardines, un gran garaje, piscina y un lago artificial privado. Además de la vivienda principal, en el terreno hay dos construcciones. Una de ellas con dos dormitorios, cada uno con su baño privado, un gran salón luminoso y una cocina totalmente equipada. Es un espacio totalmente privado e independiente. La otra construcción está justo enfrente de la piscina y dispone de una zona chill-out, jacuzzi y una cocina italiana. «Cabe destacar que las calidades utilizadas tanto en el exterior como el interior de esta propiedad son de gama alta», puede leerse en la descripción de la propiedad. En cuanto al precio, algunas fuentes hablan de que podría superar los cuatro millones de euros. 

Aunque el cantante afirmaba que el inmueble solo había requerido una pequeña puesta a punto para entrar a vivir, la propiedad vuelve al mercado de élite sin que, al menos que haya trascendido, la familia pisara la estancia. 

A sus 82 años, y retirado voluntariamente de los escenarios masivos, Julio Iglesias continúa gestionando un vasto patrimonio inmobiliario repartido estratégicamente entre Miami, la República Dominicana, las Bahamas y su conocida finca de Ojén, en las inmediaciones de Marbella. Pese a que el retiro ourensano se planteaba como el regreso definitivo a sus raíces biográficas, el artista parece haber optado por mantener su rutina habitual en el Caribe y la Costa del Sol, dejando de lado de forma definitiva su proyectada aventura en el interior de Galicia.

La casa que compró Julio Iglesias en Piñor, en un mapa de Google
La casa que compró Julio Iglesias en Piñor, en un mapa de Google

Tiempos convulsos para el cantante

Más allá de sus movimientos inmobiliarios, el inicio de este 2026 estuvo marcado para Julio Iglesias por un complejo frente judicial. El pasado 23 de enero, la Fiscalía de la Audiencia Nacional acordó el archivo definitivo de las diligencias de investigación abiertas contra el cantante a raíz de las denuncias por presuntas agresiones sexuales presentadas por dos exempleadas de su servicio doméstico. El ministerio público tomó la decisión basándose estrictamente en criterios técnicos, destacando la «falta de jurisdicción de los tribunales españoles». Según constaba en el decreto de archivo, los episodios relatados por las denunciantes habrían tenido lugar en el Caribe, quedando así fuera del marco competencial de la justicia española.

Los hechos objeto de la investigación situaban los incidentes en el año 2021. En los testimonios recogidos, las trabajadoras aseguraban haber sufrido un entorno de acoso continuo, tocamientos e insultos durante sus jornadas laborales en las residencias del artista. Ante la gravedad de las acusaciones, que abarcaban prácticas de coacción y vejaciones, el propio Julio Iglesias reaccionó públicamente difundiendo mensajes privados de WhatsApp con su personal en un intento de demostrar su inocencia.