El congreso de primavera se celebrará en plena crisis del baltarismo
10 ene 2013 . Actualizado a las 06:00 h.«Cando declare e o xuíz tome unha decisión poderá avaliarse ben a situación»
Rogelio Martínez
«Ninguén pode poñerlle un pero á carreira política de Baltar, que xa está pechada»
Miguel Santalices
«Se houbo algo ilegal e a oposición non o denunciou no seu momento é que son uns ineptos»
Plácido Álvarez
«Téñense feito moitas denuncias e nunca se demostrou que algo se fixera mal na Deputación»
Francisco José Fernández
«En vez de falar de Pachi, no PSOE prefiren falar dun xubilado que xa non está en política»
Ana Belén Vázquez
«Hemos escuchado opiniones de todo tipo. Ahora quien tiene que declarar es Baltar»
Moisés Blanco
Cuando José Manuel Baltar tomó el relevo de su padre al frente del PP ourensano, el baltarismo gozaba de buena salud. Pese a todo, en aquel congreso del 30 de enero del 2010, la candidatura alternativa -liderada por el alcalde de Verín, Juan Manuel Jiménez- logró un 38 % de los votos. La contratación de compromisarios en la Diputación con el supuesto objetivo de ganar apoyos para Baltar hijo no le garantizó un resultado holgado y ahora, tres años después, el presidente provincial del PP se enfrenta al reto de repetir victoria sin dinero para contratar y en plena crisis del baltarismo. Una crisis originada, precisamente, por la prevaricación de la que se acusa a José Luis Baltar en relación a las contrataciones realizadas en el 2010.
La explosión de este proceso judicial ha hecho saltar por los aires los planes que el partido tenía para el congreso del PP ourensano, previsto para esta misma primavera. Inicialmente José Manuel Baltar iba a ser el único candidato, toda vez que su entendimiento con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, iba creciendo día a día. Sin embargo, las acusaciones contra José Luis Baltar han dado aire al sector crítico de los populares ourensanos, que claman al cielo porque consideran que la querella demuestra que el cónclave del 2010 fue adulterado por maniobras ilícitas del hasta entonces presidente. También los fieles a Baltar han vuelto a sacar su artillería y hay quien quiere ver una mano negra tras la actuación de la Fiscalía que oculta un supuesto interés del PPdeG por deshacerse del baltarismo en Ourense.
En cualquier caso, todos estos movimientos se producen por ahora en voz baja. La Voz consultó ayer a una quincena de los más destacados cargos del partido en la provincia y ninguno se salió del guion previsto. Unos y otros defienden la presunción de inocencia de José Luis Baltar. Todos piden celeridad para que el caso se resuelva cuanto antes y cierran filas en torno a su expresidente. Para el congreso provincial del PP aún quedan unos meses.