La venta de pan tradicional vive su nueva edad de oro con la crisis

Lucía Rey
lucía rey LUGO / LA VOZ

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OSCAR CELA

Los panaderos de Lugo amplían los puntos de venta y distribución

09 ene 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

La venta de pan tradicional, sea de trigo, centeno o maíz, y en forma de barras, roscas, bollos o piezas, vive su nueva edad de oro en Lugo con la crisis económica. La asociación provincial de panaderos destaca que el pan artesano «está tomando protagonismo» tras unos años «en los que daba la sensación de que todo el pan era igual cuando no es así». «Ahora se busca más el pan con sabor, el que dura varios días», sostiene la presidenta de la patronal lucense, Guadalupe Gómez. En época de ajustes, explica, las familias aprovechan el pan al máximo, y en eso compensa comprar las variedades artesanas en lugar de las de panificadora, que en unas horas están chiclosas. «El tradicional tiene la corteza un poco más dura y muy buena conservación», señala Gómez.

En los últimos meses han abierto en Lugo varios puntos de venta de pan, aunque no se han creado nuevos obradores. «Lo que abren son despachos», aclara la portavoz. Indica que los canales de distribución cambian porque el panadero trata de llegar al consumidor final de forma directa. Por eso cada vez resulta más sencillo encontrar pan de Palas, de Antas, de Cervantes, de Meira o de Castro de Rei, entre otros, en supermercados, fruterías, tiendas de ultramarinos e incluso librerías.