«Una mujer debe saber qué se le ha hecho y por qué»

Sara Carreira Piñeiro
sara carreira REDACCIÓN / LA VOZ

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El gallego Miguel Ángel Quintela Fandiño asegura que hay mujeres que tienen mutaciones genéticas que les dan un 90 % de posibilidades de desarrollar cáncer que acabaría por matarlas

08 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Miguel Ángel Quintela Fandiño es un médico gallego que ejerce en Madrid, pero no de clínico, sino de responsable del programa de cáncer de mama del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), un reto para cualquiera, y máxime si se tienen, como este coruñés, 37 años. Explica que tiene la suerte de trabajar en un centro con «los mismos medios que si fuese en el extranjero».

-¿Es partidario de esa teoría que dice que el cáncer se distingue más por el tipo que por el lugar donde se localiza?

-A día de hoy se trata más de un hecho que de una teoría. Se ha descubierto que ciertas alteraciones del genoma son suficientes para que se desarrolle cáncer, independientemente de en qué tejido lo haga. Por ejemplo, la alteración del gen ALK se da en el 4 % de los cánceres de pulmón y en hasta el 10 % de los linfomas; el tratamiento contra esta alteración produce una respuesta positiva sin importar qué órgano se vea afectado.

-¿El cáncer de mama con qué otros se relaciona?

-Realmente, el de mama es el que se parece menos a otro tipo. La mayor parte de los cánceres de mama son hormonopositivos, es decir, se deben a una exposición a los estrógenos, y cuantos más estrógenos haya en el ambiente -depende del grado del desarrollo de un país-, más casos habrá. Hay una alteración específica ajena al ambiente, la mutación del gen HER2, que en España está detrás del 15 % de los cánceres de mama; esta mutación también se da en un porcentaje muy bajo de cáncer de estómago.

-Un fármaco no afecta igual a una mujer que a otra. Hay diversos subgrupos poblacionales. ¿Las españolas están en alguno en concreto?

-Las españolas se engloban en la población caucásica [la latina hace referencia a las sudamericanas] y como tal está más protegida de la toxicidad de los fármacos que otros grupos poblacionales, como las asiáticas. Ahora bien, otra cosa es la eficacia del fármaco. Ahí sí que parece que las españolas necesitan alguna dosis más que otros grupos para obtener la misma eficacia, pero es algo que se está estudiando todavía; falta por conocer la prevalencia real.

-¿La alimentación mediterránea no influye?

-Sí, en tanto es protectora, porque tiene menos grasas. El tejido graso de una mujer, sobre todo posmenopáusica, está formado por moléculas que se transforman en estrógenos. Cuanta menos grasa, mejor.

-¿Desde qué edad y con qué frecuencia debería hacerse mamografías una mujer?

-En este campo una cosa es la política sanitaria [que incluye los programas de cribado] y otra el criterio para el paciente individual.

-Supongamos que se trata de una mujer sin antecedentes familiares graves.

-Es que hay otros criterios: si ha tenido embarazos [a más embarazos, menos riesgo]; si ha sido sometida a alguna terapia hormonal, anticonceptiva o sustitutoria; cuál es su densidad mamaria [cuanto más joven es, menos útil es la mamografía]... En algunos casos es mejor hacer una resonancia o una ecografía, pero eso no se puede aplicar a la población en general: una mamografía lleva dos minutos, y una resonancia, media hora.

-¿A veces no son peligrosos los falsos positivos, porque muchas mujeres dejan de seguir haciéndose mamografías?

-Creo que se trata de un problema de comunicación médico-paciente. Una mujer debe saber qué se le ha hecho y por qué. No se trata de someterse a mamografías y biopsias cada tres meses, pero tampoco volver a lo que ocurría hace años, cuando ninguna mujer se hacía mamografías.

-¿Y la mastectomía profiláctica?

-Hay mujeres que tienen mutaciones genéticas que les dan un 90 % de posibilidades de desarrollar cáncer, y no subclínico [sin síntomas] sino que acabaría por matarlas. Y no solo por cuestiones genéticas, ya que hay un test, la Escala Gail, que indica que puede haber hasta un 70 % de posibilidades de tumor. En ese caso la mastectomía se aconseja porque el resultado es muy bueno [si no hay cáncer la reconstrucción con prótesis es muy fácil] y se evita el riesgo.

Miguel ángel quintela fandiño, jefe del programa de cáncer de mama del CNIo