«A Despensa, despacho de pan» es la sencilla inscripción que, a modo de definición, figura en la fachada del establecimiento. Pero no hace falta ni siquiera adentrarse en el interior del local para advertir que A Despensa es mucho más que un mostrador en el que se vende el excelente pan de la panadería Puentearnelas. Un vistazo a su pequeño escaparate, en el que inequívocamente se advierte la mano y el inconfundible estilo de Ana Briones, ya pone en evidencia que la oferta que dentro nos espera resulta de lo más sugerente. En estos días unas coquetas bandejitas con galletas de mantequilla realizadas con las caras de los tres Reyes Magos ponen la nota de originalidad en el ventanal de A Despensa.
Hace ya cinco años que María Doval abrió este despacho de pan que poco a poco ha ido evolucionando también hacia un obrador de repostería de calidad e incuestionable creatividad.
El pan y las roscas son prácticamente los únicos productos de A Despensa que no son de elaboración propia. Tanto las barras como las bollas de trigo del país proceden en su totalidad de la panadería Puentearnelas, un reputado horno con más de medio siglo de actividad. La clave de su excelencia, reconocen, se basa en haber sabido mantener el respeto por la tradición y seguir procedimientos de elaboración absolutamente artesanales. En el caso de las roscas, tan demandadas en estas fechas, no se utiliza masa fermentada ni se recurre a la congelación. «Mi abuelo Daniel las sigue haciendo igual que las hacía hace casi 50 años, con huevos de casa y masa fresca», explica Vicky, de la cuarta generación de esta familia de panaderos.
Sí son de elaboración propia, y absolutamente casera, las empanadas y las empanadillas. Para ello cuentan en A Despensa con un pequeño horno desde el que salen auténticas delicias de bonito, carne, zorza, bacalao con pasas, zamburiñas, xoubas o «por encargo, lo que el cliente nos pida». Con frecuencia uno también puede encontrar allí propuestas poco frecuentes por estas latitudes como los panes preñados o la singular pizza de criollo Montiño.
Además del despacho de pan, la otra gran actividad de A Despensa es la elaboración de tartas personalizadas. María exhibe gustosa su álbum de fotos con tartas de todas las formas y colores imaginables. Desde las evidentes para despedidas, bodas o cumpleaños hasta otras que son auténticos escenarios de dulce en miniatura en los que se recrean figuritas, paisajes o cualquier tipo de objeto. «Con el relleno que nos pidan podemos hacer cualquier forma o ilustración» nos dice María. Incluso cuentan con una impresora de láminas comestibles para decorar las tartas con fotos.
Los resultados son realmente espectaculares a la vista. Y no le desmerecen en cuanto al sabor ya que en la elaboración, siempre casera, de los bizcochos, las mousses o las obleas se utilizan productos de primera calidad. Productos y adornos que también pueden ser adquiridos en el establecimiento para utilizar en la cocina de casa.
A Despensa ha incorporado recientemente a su oferta, y no con poco éxito, las galletas de mantequilla personalizadas. «Se han puesto de moda», comenta María. Y no es de extrañar. Las hacen con cualquier forma o dibujo. Desde unas sencillas iniciales hasta otras que reproducen las caras de los Reyes Magos, de las muñecas Monster High o de la foto que desee el cliente. Todo ello presentado con un cuidado y un mimo que convierten A Despensa en un lugar lleno de magia y de buen gusto.
FICHA
LOCALIZACIÓN
C/ Arzobispo Andrade, 2. Vilagarcía. Telf: 886 215 101
HORARIO
De martes a viernes: De 9.30 a 14.30 y de 17.30 a 20.30 horas. Sábados, domingos y lunes solo abre por la mañana.
ESPECIALIDADES
Bollas gallegas de trigo del país y roscas de Reyes de la panadería Puentearnelas. Empanadas y empanadillas caseras de elaboración propia. Tartas personalizadas. Galletas de mantequilla personalizadas.