Una de las sorpresas del pleno fue la falta de unanimidad en la propuesta nacionalista para crear una tarjeta para que los parados tengan el autobús urbano gratuito. En el nuevo escenario de acercamiento entre PSOE y BNG, los nacionalistas rechazaron al enmienda presentada por el PP, argumentando que no incluía los plazos para su entrada en vigor que ellos pretenden en abril. Pero el BNG si aceptó la enmienda del PSOE, que tampoco marca fecha para poner en marcha la tarjeta. Eso sí, los socialistas se comprometen a decidirlo en febrero.
De todas formas será necesario que, para entonces, el Concello haya realizado estudios técnicos y económicos tanto para implantar esta tarjeta como para modificar la de los jubilados que pasarán a tener descuentos dependiendo de sus ingresos. No así los parados, que tendrán gratuidad absoluta pese al intento del PP de limitar la bonificación al 50 % en el caso de que el subsidio por desempleo fuese superior al 150 % del IPREM.
Pero los parados no sólo dependen del Concello para disfrutar del transporte gratis ya que habrá que contar con el INEM y Novagalicia Banco, además de con la empresa. Según advirtió el alcalde, Agustín Fernández, se puede «colapsar» tanto al organismo que tiene que emitir certificados a los parados como a la entidad financiera, que emite esas tarjetas.