El centro comarcal lleva un año cerrado y su futuro sigue el aire

Antonio Longueira Vidal
Toni Longueira CARBALLO / LA VOZ

FIRMAS

La hija de García Alén, embalando las piezas de la colección de su padre hace un año.
La hija de García Alén, embalando las piezas de la colección de su padre hace un año. Casal< / span>

El Concello malpicán continúa a la espera de que la Xunta se pronuncie

02 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La Axencia Galega de Desenvolvemento Rural (Agader) sigue sin mostrar sus cartas sobre el futuro del Centro Comarcal de Bergantiños cuando se cumple un año desde su cierre. Los responsables de la Sociedade para o Desenvolvemento Comarcal de Galicia (Sodeco), entidad pública que gestiona, entre otros, el recinto de Buño, mantuvieron varias reuniones a lo largo del 2012 con el alcalde de Malpica, Eduardo Parga. Pero a día de hoy el Concello continúa a la espera de una respuesta oficial.

El regidor comentó recientemente en Radio Voz Bergantiños que espera una llamada desde la Xunta para concretar una reunión definitiva para abordar el futuro de las instalaciones. Eduardo Parga insistió en que el Ayuntamiento está dispuesto a asumir la gestión del centro comarcal siempre y cuando la transacción sea a coste cero y las arcas municipales solo tengan que sufragar los gastos de mantenimiento.

En este sentido, el Concello de Malpica, a instancias del propio Agader, elaboró en abril un plan de reducción de gastos, que rondaban los 62.000 euros anuales. El Ayuntamiento logró reducir esa minuta hasta los 35.000 euros, una cifra «asumible», según apuntó el mandatario.

El problema ahora es que la Xunta sigue sin mover ficha. El 2 de enero del pasado año, el gerente de Sodeco, Severino Álvarez, mantenía una reunión con varios alcaldes de Bergantiños sobre el centro comarcal de Buño. En aquel encuentro, el ente público daba tres meses de plazo al Concello para decidir si recuperaba el edificio. Pasó el tiempo y apenas hubo llamadas telefónicas y algún que otro encuentro. Pero el futuro de las instalaciones a fecha de hoy sigue siendo incierto.

Sin embargo, el cierre del recinto de Buño, que estuvo operativo durante 14 años (se inauguró el 2 de octubre de 1997 por parte del entonces presidente de la Xunta, Manuel Fraga) supuso un mazazo para el sector oleiro. Buño perdía la mejor muestra de cerámica de toda Galicia. La imagen de los hijos de Luciano García Alén recogiendo emocionados las valiosas piezas de la colección (300 en total), derivó en un agrio debate político entre el equipo de gobierno local y la oposición por la falta de tacto del Concello de Malpica a la hora de solidarizarse y ayudar a la familia a recoger y trasladar las obras de artesanía, que desde entonces se encuentran en la casa del famoso etnógrafo. También echó el cierre el museo O Alfar, cuyas estanterías albergaban numerosas piezas de artesanía de barro.

En el Centro Comarcal de Bergantiños solo permanecen abiertas las oficinas del Grupo de Desenvolvemento Rural (GDR) y el Grupo de Acción Costeira de la zona (GAC-3).

La preocupación en el sector oleiro de Buño es más que evidente, porque para estos profesionales el recinto era una especie de gran escaparate de la artesanía, por el que cada año pasaban alrededor de 45.000 visitantes.