La responsable de Acuanorte invita a los vecinos a trasladar sugerencias
30 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El proyecto del nuevo abastecimiento de agua no solo es ambicioso por su coste, 33 millones de euros, sino también por la tecnología que se va a aplicar. A modo de ejemplo, la directora general de Acuanorte, Isabel Pérez-Espinosa, reseñó que se va a emplear en determinados tramos una técnica que «permite revestir las tuberías por dentro [manteniendo el mismo calibre]. Se utiliza en saneamiento y abastecimiento en aquellas redes cuyas tuberías presentan algunas fisuras. No estaríamos hablando de roturas, ya que ahí tendríamos que reponer».
-¿Qué ventajas implica?
-Se agiliza el plazo de ejecución y se ahorra toda la parte de la excavación, de reponer la tubería y de volver a tapar la tubería. En obra civil se está ahorrando en tiempo y en dinero.
-¿Y en molestias a los vecinos?
-Sí, eso es algo fundamental, sobre todo en los tramos urbanos. En zonas rurales, donde se ejecutan los trabajos en servidumbres o en áreas de tierra, no tiene esa afección sobre los vecinos. De tener que hacer una actuación en una mañana o en un día a tener a hacerla en quince días con el tráfico interrumpido... Ya no solo es el coste, sino las molestias que se generan.
-En cuanto al proyecto, ¿qué va a significar?
-Estamos hablando de garantizar la cantidad y la calidad del agua a todos los ciudadanos de los cinco concellos -Marín, Vilaboa, Poio, Sanxenxo y la capital provincial-. En determinados momentos del año, el caudal punta es muy elevado y no se puede hacer un suministro en la cantidad suficiente. Con estas nuevas redes de tuberías, con los nuevos depósitos, con la remodelación de la ETAP... vamos a conseguir que tengan garantizada esa cantidad y calidad.
-¿Cómo se responde a las voces discrepantes con esta iniciativa?
-Les pediría a todos que se interesen por conocer el proyecto para que puedan plantear cualquier cuestión. Es el momento en el que tienen que presentar esas alegaciones, que nosotros vamos a estudiar e informar técnicamente. Vamos a atender todas las sugerencias que se nos hagan. Quiero la implicación de los vecinos ahora, porque este es el momento en el que tienen que decir si hay algo que no les gusta.
-¿Cuando prevén comenzar las obras?
-En la margen derecha, estamos hablando de finales de febrero, principios de marzo. Mes y medio más tarde, margen izquierda. Ahora vamos a comenzar la información pública, y en abril o mayo estamos con las obras. A mi me gusta siempre volver a los sitios donde digo las cosas, con lo cual me esmeraré para que cuando vuelva no me digan que no se han cumplido los plazos.
-Hablando de plazos, ¿cuando estará operativo?
-Primero, hay que dejar que empiece en marzo la primera [fase] y en abril, mayo, la segunda. Creo que vamos a poder cumplir los plazos y que en el 2015 no va a haber problemas para que los vecinos digan que aquello que nos vinieron a contar unas Navidades del 12 se ha hecho realidad en ese año.
-Entre las actuaciones se halla la ampliación de la ETAP de Lérez...
-Lo que se busca es garantizar durante los doce meses del año la cantidad y calidad del agua. Hay una parte de los concellos afectados que ya la tienen y hay otra en la que no en todo momento puede alcanzar el caudal para cubrir las necesidades de consumo. Es lo que hemos intentado solventar y creemos que con éxito con este proyecto. Es una obra que ha llevado mucho tiempo su desarrollo. Se lleva hablando desde hace muchos años y por fin las vamos a hacer realidad. En marzo, aproximadamente, ya va a haber máquinas en la calle.
-¿Cómo se valora el cambio de posición de Marín y Vilaboa?
-Marín y Vilaboa, que no se incorporaron al primer convenio, han comprendido que una oportunidad como esta, con una financiación al día de hoy al 70% de fondos europeos, es una ocasión que no se va a volver a dar. Han tomado una decisión acertada. El esfuerzo que se ha hecho desde el ministerio de reasignar fondos implica que se reduzcan en casi un 50 % los compromisos que habían asumido los concellos. Al final, están disminuyendo el coste que iba a recaer sobre los vecinos, porque una parte muy importante de la recuperación de los fondos se costea con las tarifas del agua.
-Una vez esté en funcionamiento el abastecimiento, ¿el agua saldrá más cara o más barata?
-Nos va a salir más barato de lo que nos iba a salir hace un mes, eso seguro. Luego serán las ordenanzas municipales, porque el precio del agua lo fija cada uno de ellos. Los ayuntamientos asumen unos compromisos con Acuanorte de recuperación de los fondos propios que nosotros aportamos en un plazo de 40 años y son los que deciden si todo ese compromiso lo reparten entre el presupuesto municipal y la tarifa del agua o no. Lo cierto es que con esta reducción del 50 %, esa presión económica es un 50 % menor de lo que era hace unas semanas.