Una visión optimista del futuro que nos espera

FIRMAS

27 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Tienen muy claro que la crisis ha golpeado a muchas familias y que hoy en día tener un trabajo es una suerte. Creen que deberíamos pararnos a escuchar un poco más a los mayores y se muestran optimistas respecto al futuro, convencidos de que «estase facendo un esforzo e sairemos desta». Al oírlos hablar uno se da cuenta de que se trata de niños, pero solo porque les delata la voz, todavía sin madurar, porque tienen las ideas tan claras que a muchos deberían ponerlos a dirigir algún ayuntamiento. Voces de Bergantiños, de Radio Voz, cambió ayer a sus tertulianos habituales por los ganadores del certamen Contos de Nadal, organizado por Radio Voz y La Voz de Galicia, y por los integrantes del grupo Os bule-bule seguen bulindo, vencedor de la segunda categoría del concurso de Teatro Lido dedicado a Xosé Manuel Eirís.

Algo nerviosos al principio, pero con las ideas muy claras, se sentaron ante los micrófonos Alejandro Leis Trillo, del colegio Vilarmide (Muxía); Antía González Castro, del Eugenio López (Cee), y María Paz Varela, de As Revoltas (Cabana), y Ana García Vázquez, Andrea Vigo López, Sofía Vilariño Amado y Arel Gómez Varela. Los siete, ayudados por la periodista de Radio Voz Mar Varela Chouciño, fueron desgranando algunos temas de actualidad y se confesaron afortunados por haber podido vivir una Navidad similar a la de otros años. «Meus pais aínda teñen traballo e é unha sorte, porque os que non o teñen están moi tristes», resumió uno de los pequeños tertulianos.

Los escolares, de entre 8 y 11 años de edad, alabaron el papel de sus abuelos, a los que calificaron como gente sabia a la que han que tener más en cuenta. «Nunca hai que desprezar á xente maior, porque eles xa viviron a nosa vida e pódennos aconsellar cando temos un problema», dijo una niña. «Os avós son un tesouro e hai que coidalos moito», aseguró otra de sus compañeras, quien añadió que hay que tener paciencia con ellos y, de vez en cuando, ayudarles, «porque xa non teñen a mesma axilidade ca antes».

Los jóvenes «opinantes» se mojaron también con el conflicto lingüístico y todos coincidieron en que los escolares no solo deben estudiar castellano, gallego e inglés, «senón tamén outros moitos idiomas para poder viaxar polo mundo». «¿E a onde se pode viaxar co galego?», les tentó Mar Varela. Ellos zanjaron la posible polémica con una respuesta redonda: «O galego é un orgullo telo porque é a lingua das nosas raíces».

Los protagonistas de la tertulia infantil aconsejaron aprender muchos idiomas para poder moverse por el mundo, pero, según insinuaban, su objetivo era hacerlo por placer, no por obligación. La emigración, decían, es algo «horrible». «É horrible cando os pais teñen que marchar porque aquí non hai traballo e teñen que deixar aquí aos seus fillos, que quedan decepcionados. É unha gran inxustiza que non poidan ser felices», decía Alejandro Leis. «Hai que mellorar as cousas, porque vai chegar un momento no que haberá máis xente fóra que aquí. Alguén ten que facer algo para que haxa máis emprego», añadía una de sus compañeras de tertulia.

A pesar de todo, los siete pequeños se mostraban optimistas y convencidos de que cuando crezcan seguirán teniendo los mismos (o incluso más) derechos que sus padres. Los niños, que hoy sueñan con ser profesores, biólogos, periodistas e incluso arqueólogos, son conscientes de que la sociedad no será la misma cuando ellos crezcan, que habrá más tipos de familias, pero se mostraron muy tolerantes sobre lo que les deparará el futuro. «Cada un sabe o que quere e cales son os seus sentimentos e iso hai que respectalo sempre», decía una de las chicas.