De las ayudas del plan de dinamización a depender solo de las bateas

La Voz

FIRMAS

24 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El sector del marisqueo en la ría de Ferrol, que aglutina a cerca de medio millar de trabajadores, ha sufrido un fuerte cambio durante los últimos meses.

Desde que allá por el 2007 se declararan las zonas C en la ría por una normativa europea, se puso en marcha el denominado plan de dinamización, consensuado entre Gobierno gallego, sector y sindicatos.

De ese acuerdo salió el pacto de que los trabajadores faenasen entre tres y cuatro meses por ejercicio y, el resto del tiempo, percibiesen un salario por realizar tareas alternativas a la extracción, como el acondicionamiento de bancos o la limpieza de mejillón y estrella de mar, especies nocivas para el crecimiento y proliferación de la almeja.

La falta de fondos de la administración autonómicas provocó, no obstante, que esa fórmula se extinguiese desde el mes de marzo. Las bateas fueron la única alternativa puesta sobre la mesa por la Consellería do Medio Rural e do Mar, hasta el momento. No ha habido el resultado esperado, ya que se preveía recuperar el nivel de actividad anterior a las declaraciones de las zonas C. Por el momento, el rendimiento dista mucho del de aquella época.