La SEPI prometió aclarar antes del fin del año si se construiría la infraestructura, que sigue en el aire
19 dic 2012 . Actualizado a las 13:05 h.Cerrará uno de los años más duros de su historia, pero el 2013 no pinta mejor. La reclamación estrella por la que llevan movilizándose los trabajadores del naval en particular y la sociedad comarcal en general desde hace más de un año sigue en el aire.
dique flotante
Compromisos incumplidos. Ramón Aguirre, presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), prometió el pasado mayo que antes de agosto se habría tomado una decisión sobre la infraestructura y, antes de que finalizase el año, despejada la estructura jurídica y financiera del dique. Pero finaliza el 2012 sin que ni Navantia ni su accionista hayan dicho sí a la obra, cuya construcción podría reportar dos años de carga de trabajo para unos mil operarios. La comisión de evaluación de los estudios del dique se reunió por última vez en octubre y acordó revisar el presupuesto para intentar ajustarlo a la baja y también formular unas preguntas a Bruselas sobre si su puesta en marcha contravendría lo pactado con la UE en cuanto a capacidad instalada. Aunque tendría que haberse reunido de nuevo en noviembre, no hay convocatoria oficial para que los integrantes de la comisión, es decir, Navantia, sus trabajadores y la comisión de alcaldes, vuelvan a reunirse.
más buques
Resolución de negociaciones. Una vez que la petrolera mexicana Pemex encargó a Barreras y a Navantia la construcción de sendos buques hotel, desde la SEPI también se anunciaron otros posibles nuevos encargos antes de que finalizase el año. «Tenemos abiertas 50 acciones distintas, civiles y militares, en 27 países. Algunas se encuentran lo suficientemente maduras para que, antes de que finalice este año, puedan traducirse en encargos tanto para los astilleros de Ferrol como para los de Cádiz», afirmó su máximo responsable. Un encargo para la Armada de Turquía, que podría haberse resuelto en estas semanas, ha sido aplazado hasta enero, aunque, de ganarse, solo reportará trabajo al departamento de ingeniería del astillero, ya que será de diseño, transferencia de tecnología y asesoramiento técnico.
situación actual
Casi 2.000 empleos menos. Con un solo buque en construcción en la ría, cada mes se pierden cien empleos auxiliares. Y ya van 1.700 desde que comenzó el declive en la ocupación. Solo el buen ejercicio que está registrando la división de Reparaciones -para la que se demanda el dique flotante- está amortiguando la sangría de puestos de trabajo en los astilleros, en los que, no obstante, aún trabajan unos 2.000 operarios auxiliares.
el naval en la encrucijada el balance del ejercicio