El casco histórico de la villa todavía no se ha librado de los coches
17 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Auténticos quebraderos de cabeza trajo el tráfico en Noia, sobre todo en su casco histórico. La Voz anunciaba, el 17 de diciembre de 1999, que el gobierno noiés limitaba el tránsito rodado en la zona pese al rechazo inicial. «Comerciantes y directiva de la patronal coincidieron a la hora de calificar la medida de precipitada, improvisada y carente de un estudio previo y del diálogo con las personas afectadas». Del mismo modo, desaprobaban que la prohibición se llevara a cabo mediante un bando del alcalde, Rafael García Guerrero.
Un año más tarde, el 12 de diciembre del 2000, La Voz se hacía eco del malestar de los comerciantes por la decisión del Concello de abrir provisionalmente al tráfico la parte del casco histórico que el año anterior había sido convertida en peatonal. Con todo, el presidente de la Asociación de Actividades Empresariais de Noia, Saturnino Balderrábano Mayo, señalaba que esta medida significaba que las protestas que el comercio noiés protagonizara había surtido efecto, «y se atienden nuestras demandas, con las que pretendíamos facilitar las compras durante la temporada navideña».
Posibles multas
Los coches siguen invadiendo en el casco histórico noiés, estacionando en distintos puntos. A principios de este año, La Voz publicaba que las sanciones por aparcar mal en la zona llegarían a los 1.500 euros. El gobierno prepara una ordenanza para regular el caos actual. Parece que esta tendrá que esperar, al menos, hasta el 2013. Son muchos los que siguen pidiendo control en esta joya patrimonial.