Pablo Dapena quiere luchar contra Gómez Noya y los Brownlee en Francia
14 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El cansancio se le nota en sus ojos, y su cuerpo no lo disimula. Pablo Dapena González acumula cinco semanas de intenso trabajo entre la natación, la carrera y la bicicleta. Está renqueante ya que con anterioridad había disfrutado de un mes de parón técnico. El triatleta pontevedrés todavía sufre con la carga de trabajo que le impone su entrenador, Omar González Sampedro.
Pablo Dapena aterrizó un poco tarde en la disciplina deportiva que cada vez está más de moda en Pontevedra. El atleta tiene 24 años, y solo practica y compite en triatlón desde el verano del año 2010. «Vine de la natación, pero como me gustaba correr, me apetecía intentarlo -subraya-. Al principio se me atragantaba la bicicleta».
Los responsables directos de su inmersión en el triatlón tienen nombres y apellidos. Fueron sus amigos Isaac Rodríguez y José Costal, del Motobike. «Me animaron a probar el triatlón y me gustó», destaca Dapena, del Galaico Cidade de Pontevedra. Su primer entrenador fue Fernando Zarzosa, ahora el preparador físico del Cetransa Salvador Rugby de Valladolid.
Campeón gallego de natación
El nadador reconvertido a triatleta fue campeón gallego de 400 estilos y 200 mariposas. Sus años en la piscina con el gorro del extinto Club Natación Pontevedra y del Club A Coruña no fueron buena compañía para dar el salto al triatlón. Al contrario de lo que puede parecer, los nadadores tienen los tobillos muy flexibles, y al comenzar a impactar contra el hormigón, se resienten. «Al principio cuesta, pero es cuestión de correr kilómetros y kilómetros», detalla Pablo Dapena, que el año pasado fue el vencedor del Triatlón de Poio. También quedó entre los 15 primeros tanto en el Campeonato de España en distancia olímpica de Pontevedra como en la modalidad sprint de Madrid.
Su espectacular capacidad para la competición le sirvió para alcanzar una beca y entrenar en el Centro Galego de Tecnificación Deportiva. Su progresión es solo equiparable a la de Gustavo Rodríguez, de 29 años, exciclista profesional del Xacobeo que ahora también está entre los mejores del panorama del triatlón nacional.
«El triatlón engancha», sostiene. «No es normal competir en tres modalidades deportivas, aunque la ventaja es que si estas lesionado para la natación, por ejemplo, puedes seguir entrenando la carrera y la bicicleta, o vice versa». Su primera experiencia en competición no fue muy agradable. «No estaba acostumbrado a nadar con gente al lado. Me costó mucho competir en ese escenario», precisa.
Deporte duro
El triatlón es indudablemente un deporte duro, sacrificado. Pablo Dapena entrena seis veces cada semana, con doble sesión. En la temporada estival, hay días que realiza tres entrenamientos diarios. Todos los días hay sesión de natación, y las tardes se alternan con bicicleta y carrera.
En este año que concluye, Pablo Dapena ocupa la tercera posición del ránking nacional de triatlón, solo por detrás de Ricardo Hernández e Iñaki Baldellón. Javier Gómez Noya y otras superestrellas de la disciplina no computan en ese listado.
Gómez Noya, precisamente, es uno de los compañeros de entrenamiento de Pablo Dapena. Los dos comparten técnico, Omar González. «Estoy muy contento. Entreno con el mejor (Javier Gómez Noya) y aprendes mucho», resalta el triatleta pontevedrés. «Además, a Javi no le gusta perder ni a las canicas».
Ahora, Pablo Dapena se prepara para competir en la liga francesa de triatlón, «la mejor del mundo». Se las verá con Gómez Noya, los Brownlee y otros. También espera disputar la Copa de Europa del próximo año y alcanzar el primer puesto del ránking nacional. «Quiero competir para seguir mejorando», manifiesta. «Hay que competir y sufrir. Sufrir mucho», sentencia.