El 19 % de la flota aún está pendiente de regularización

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu CARBALLO / LA VOZ

FIRMAS

Los barcos que tampoco se han sumado a este cuarto proceso de legalización tendrán otra oportunidad

11 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace apenas unos días, las cofradías de la Costa da Morte enviaron al Gobierno central los datos de 76 embarcaciones de la zona que se adhirieron al cuarto proceso de regulación que las Administraciones estatal y autonómica abrieron desde el 2002. Eso supone que después de 12 años de intentos, el 19 % de los pesqueros que trabajan en la Costa da Morte presentan alguna irregularidad. Sus medidas, material o caballaje del motor no concuerdan con los datos que hay en la hoja de asiento que les corresponde en cada una de las capitanías marítimas.

Aún habrá una nueva oportunidad para legalizar barcas, esta vez sin plazo, aunque con condiciones mucho más duras. No será como el último decreto, en el que el Ministerio de Presidencia perdonó excesos en GT (medida de peso y volumen) y en potencia. Sin embargo, permitirá arreglar la situación de muchas lanchas con la aportación de naves que vayan para el desguace o que se den de baja por otras razones.

Las cofradías han sido de nuevo las encargadas de realizar los trámites y ahora esperan la respuesta de la Administración a las solicitudes cursadas. A los armadores que obtengan las autorizaciones solo les quedará la última vía, que se dio a conocer ayer a través de un decreto. Es muy difícil que las embarcaciones que no han superado este último tamiz pasen por el siguiente. Si tampoco lo hacen, los propietarios podrán seguir trabajando durante la vida útil de la barca, pero tendrán que desguazarla cuando se jubilen o cuando dejen la actividad.

La mayor parte de las lanchas que se encuentran en situación irregular son chalanas que se dedican al marisqueo o a artes menores. El puerto que tiene mayor porcentaje de flotan pendiente de legalización es Muxía, aunque en números absolutos el primero es Camelle.

En los últimos diez años la Costa da Morte ha perdido el 37 % de su flota. En el primer intento de regularización, que fue en el 2002, los técnicos tomaron medidas a 546 de los 647 buques que había censados en la zona. Entonces se detectaron multitud de irregularidades. Fueron tantas que la Consellería de Pesca no pudo seguir adelante con el proceso. La Xunta de Galicia quiso recuperar el trámite en el 2005. En el 2007 fue el Ministerio de Presidencia el que sacó adelante el decreto que dejó 143 embarcaciones de la Costa da Morte sin posibilidad de legalización. Entonces se aprobó el último decreto, cuyo plazo de presentación de solicitudes terminó el pasado mes. La idea era legalizar todos los pesqueros que fuera posible. Para ello, la Administración cedió un GT y 20 caballos de potencia a cada embarcación que lo necesitara. Además perdonó que se hubieran construido unidades nuevas con la misma matrícula de las viejas que están sin desguazar. De hecho, ese es uno de los principales problemas de la zona, puesto que muchas viejas gamelas son actualmente lanchas. El cambio de material ya no es problema, siempre que no se pusiera un motor demasiado potente, como sucedió en muchas ocasiones.