Pocas huellas del «Cason»

Santiago Garrido Rial
S. G. Rial CARBALLO / LA VOZ

FIRMAS

Marineros del Cason son evacuados a tierra.
Marineros del Cason son evacuados a tierra. TINO VIZ< / span>

El desastre está presente en la memoria de miles de personas

07 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

«O que queda sobre todo é a memoria colectiva», resumía ayer el alcalde de Fisterra, José Manuel Traba, sobre las huellas del Cason, a los 25 años de la tragedia de Punta Castelo, en los límites de las parroquias de Sardiñeiro y San Vicenzo de Duio. Aunque la memoria puede marcar a toda una generación, no es tangible.

Alguna cosa sí que hay. Un ancla en el muelle, que iba para chatarra, y después para morto de un barco del expatrón mayor O Canario, pero que finalmente quedó allí casi por casualidad. A pocos metros, el bar Cason, que cerró hace unos días. Curiosamente, su anterior dueño abrió hace años en A Coruña el Prestige. Quedan también los restos en Punta Castelo, visibles a veces desde la superficie (están a unos ocho metros) como una sombra... Poco más.

Claro que la principal huella está justo en el horizonte de Fisterra (y tampoco es tangible), por donde pasa el corredor marítimo de separación, lo mejor que trajo aquel desastre para la seguridad de la costa gallega, para el que aún hubo que esperar hasta el año 1994, ampliado una década más tarde.

De manera indirecta, la lancha de la Cruz Roja Ara Solis, aunque ya estaba antes y siguió después, también aparece ligada al embarrancamiento de la nave, por ser la encargada de transportar algunos de los fallecidos de la tripulación (23 de 31 marineros, todos ellos chinos). Gervasio Traba era mecánico y Leoncio Domínguez, el patrón. La lancha, crucial en labores de salvamento durante 25 años, sigue varada en tierra, en los viejos astilleros de la Sicar, donde irá la fábrica de tubos. Muchas veces se habló de darle un reposo museístico, pero de momento no va a ocurrir.

Podría haber sido un tema de debate de haberse organizado jornadas para recordar aquellos hechos de la primera semana de diciembre del 87, pero de momento no hay nada. Tampoco hubo mucho hace un lustro, coincidiendo con las dos décadas: una exposición de fotos y un debate en la Casa da Cultura de Corcubión, en el que volvieron a relucir las dudas y los misterios sobre la carga de 1.100 toneladas, sobre las que tanto se ha especulado. Había salido de Antwerp hacia Shangai, pero el temporal cortó su camino en Fisterra. Las explosiones y sus famosos bidones generarían caos y protestas ya en tierra.

El Concello de Fisterra sí está preparando algo, ya que el edil Santiago Insua posee abundante material escrito y audiovisual. Seguramente a mediados de mes habrá noticias.